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tu startup tiene que ser rentable

Tu startup tiene que ser rentable - Alejandro Guízar

Alejandro Guízar Billpocket

Founder

Acompáñanos con Alejandro Guízar, CEO y Fundador de Billpocket, una terminal de punto de venta y plataforma de pagos con 10 años de operaciones en México.

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Insights

Si solo tienes un minuto, lo más importante que pueden aprender operadores, inversionistas y fundadores de Billpocket es lo siguiente:

  • La rentabilidad no es plato de segunda mesa. Alejandro, junto con muchas startups con casi una década operando, consideran que la rentabilidad debe ser una prioridad desde el inicio de un negocio aunque reciba fondos de capital de riesgo
  • Tener las razones correctas para emprender te vuelve más resiliente. Alejandro, a pesar de llevar más de 10 años con su emprendimiento, sigue motivado por lo que viene porque le apasiona el problema que Billpocket busca resolver
  • Estar alerta de posibles aliados estratégicos puede cambiar el juego. La adquisición de Billpocket por parte de Kushki potencía el alcance de la startup con cosas como una mejor infraestructura y procesos, y le da a Kushki un aliado estratégico en México.
  • La antigüedad en el mercado es una ventaja competitiva. Dentro de las ventajas de llegar temprano, Billpocket tiene integraciones con muchísimos medios de pago y múltiples productos que resuelven muchos frentes.
Transcript

Artemio: ¡Hola! ¿Qué tal? Bienvenido a todos a una edición más de Cuando El Río Suena. ¿Cómo estás, Ro?

Rodrigo: Muy bien.

Artemio: Qué bueno, nos tocó, una vez más, hacer una versión remota de nuestro podcast. Siempre es remoto, pero tú estando en el estudio y yo estando en otro lugar del mundo.

En esta ocasión nos acampaña Alejandro Guízar de Billpocket, ¿cómo estás, Alejandro?

Alejandro: Muy bien, Artemio, Rodrigo, muchas gracias por la invitación, encantado de estar con ustedes y platicar un rato.

Artemio: Es un placer tenerte por acá y estoy seguro que nuestra comunidad de gente que está construyendo cosas va a poder aprender mucho de tu experiencia y de lo que estás construyendo con Billpocket y el norte que tienen, que se ve muy emocionante.

¿Cuál es el pitch de elevador de Billpocket?

Artemio: Lo que trae a este programa es tu posición como CEO y fundador de esta empresa. Para arrancar con todos en la misma página, ¿por qué no nos cuentas cuál es el pitch de elevador de Billpocket? De ahí nos arrancamos?

Alejandro: Billpocket es la forma en la que cualquier persona en México o cualquier entidad en México puede aceptar pagos con tarjeta. Nosotros nacemos con la misión de empoderar a los comercios, a los negocios, a los emprendedores mexicanos con capacidades financieras, partiendo precisamente de formas de pago, de que puedan aceptar pagos digitales, de una forma sencilla, accesible, que permita que sean mucho más competitivos en el entorno actual y que, evidentemente, puedan crecer sus negocios y eso también hará más competitivo al país y mejore también la calidad de vida.

Lo que nosotros hacemos es habilitar pagos digitales, pagos con tarjeta en particular. Antes de que existía Billpocket, era algo que sólo podías hacer con los bancos, cuando yo lo quise hacer hace 10 años, me tardé 75 días en poder cambiar a mi primer terminal. Nuestro logro hoy es que puedes tener una terminal en 5 minutos con Billpocket: te metes a nuestra página, haces tu registro, inclusive si no tienes un lector físicamente en ese momento, puedes empezar a recibir pagos digitales con soluciones como pagos a distancia, que te permite mandar links inteligentes para hacer una especie de ecommerce simplificado. O, en próximos meses en el futuro cercano, podrás aceptar pagos acercando la tarjeta o un teléfono a tu teléfono y así será ya una terminal.

Somos uno de las cinco entidades que más comercios habilita en México para recibir pagos con tarjeta. Uno de ocho comercios que realizó transacciones con tarjeta el año pasado lo hizo a través de una de nuestras terminales. Nos encargamos y seguimos trabajando todos los días en estos servicios financieros que son indispensables para que los comercios en nuestro país y en nuestra región sean competitivos, sobrevivan y puedan generar riqueza en su entorno; sean cada vez más simples y accesibles.

Artemio: Yo creo que cualquier negocio que raya un poco en la informalidad, tal vez más en lo casual o en lo espontáneo, como pudiera ser algún puesto en la calle, un bazar de arte que es un pop up un domingo, creo que todo ese tipo de negocios han sufrido justo antes de que existiera este paradigma de tener una terminal disponible en cinco minutos, de tener que dejar una compra porque no aceptabas tarjeta de crédito. Creo que esta es una necesidad que es bien latente en el país, todavía incluso ahora que hay servicios como Billpocket, entonces hablar de que hace 10 años tuviste que pasar por un trámite de 75 días a que ahora sucede en 5 minutos, sí es de este progreso que prometen las startups de tecnología y que terminan por ser un win-win para todos los que están involucrados en el ecosistema, en la sociedad o en general.

¿Qué está haciendo Billpocket para destacar de sus competidores?

Artemio: Planteando esto, nos damos cuenta de que hoy es una industria súper competida, tenemos varios jugadores en esta cancha y nos preguntábamos ¿qué es lo que está haciendo Billpocket para destacar de sus competidores? que tal vez hace 10 años esta no era una oportunidad tan obvia pero hoy parece que hay muchos jugadores entrando, me imagino que los que están ahorita no serán los únicos que estarán ofreciendo soluciones para este tipo de problemas, entonces cuéntanos, ¿cómo ves el landscape hoy fast forward a 10 años después?

Alejandro: El año en que nosotros empezamos, nosotros identificábamos cuatro compañías en México que estaban haciendo lo mismo que nosotros. Unos ya tenían unos 10 años intentando otros modelos y tratando de llegar a un modelo que fuera muy accesible y no lo lograban, otros llevaban algunas semanas y otros lanzaron un poco después que nosotros. Nosotros arrancamos en abril de 2013, entonces al final del 2013 ubicábamos cuatro empresas que hacían esto.

A final de 2021, la Asociación de Agregadores de Medios de Pago de Pago, que precisamente somos socios fundadores, la empezamos en 2015, tiene cerca de 64 miembros. Mi expectativa es que, en el futuro cercano, de aquí a unos tres o cinco años, va a haber unos cuantos cientos de estas empresas en México. ¿Adónde quiero llevar esto? La simplicidad alrededor de medios de pago se entiende de formas muy distintas dependiendo de qué tanto conoces del tema. La forma más obvia que nosotros ponemos en el mercado es que no tienes que ir por esta terminal vieja en la que tienes que firmar contratos, pagar una renta, tener una cuenta, tener una cuenta de cheques, un saldo mínimo y, entonces, ya que tenías todo esto y pasabas por un comité de aprobación y demás, te decían “okay, en una semana tenemos su terminal”, esa era la historia vieja y ahí entra una parte del proceso.

En nuestro caso, para que un comercio tenga el rango de aceptación que tiene con nosotros tendría que ir con 12 diferentes instituciones a firmar 12 diferentes contratos para tener toda la oferta de valor que le entregamos nosotros a esos comercios. Pero también viene otra parte donde hay una diferencia bien importante y, seguramente, les ha pasado más de una vez a ustedes. A las terminales antiguas se les acaba la batería, se desconectan del internet, se resetean, no detectan la tarjeta, es una fiesta lidiar con un hardware porque, además, si entendemos toda la historia del tema de pagos, es un hardware súper especializado para aceptar pagos con tarjeta. Ahí también es otra complejidad que se vino resolviendo. Hoy nuestras terminales, el Billpocket Nano, que se conecta directamente a un teléfono inteligente, es un dispositivo que, hasta cierto punto, es tonto; es seguro, pero es tonto. Sólo se encarga de leer la tarjeta de forma segura y de permitir la comunicación con el teléfono, es el teléfono el que hace todo el trabajo. La computadora que traemos en el bolsillo es millones de veces más poderosa que una terminal, entonces, en ese sentido, también eso ha ayudado a implicar esta parte de la solución.

Finalmente, una de las cosas que creo que sucedió con esa transformación del tema de los pagos en México es que, antes de Billpocket y del resto de los agregados, los bancos eran los únicos que te podían dar una terminal. Tanto los bancos como cualquier otro tipo de entidad cuando están en esas zonas de confort en la que tienen una exclusiva y no tienen tanta competencia, ponen todas las condiciones que quieran y te llevan a demeritar el servicio, y eso lo hemos visto en un montón de oligopolios que existen en el país, desgraciadamente. Cuando nacen las figuras como BIllpocket de agregador y empezamos a ver cada vez más entidades facilitando el tema de pago para las empresas, empieza a mejorar también la parte del servicio, este tema de qué tan rápido tienes tu dispositivo, a qué hora te responden el teléfono para resolver tus dudas y demás.

Y hago este recuento para irme a cómo nos diferenciamos. Nos diferenciamos en tres cosas en particular:

Primero está el tema del servicio. Con Billpocket tienes atención 24/7. A cualquier hora del día, cualquier día de la semana, tú marcas al teléfono y alguien va a estar para atenderte y resolver el problema que tienes. Hay clientes para los que esto es primordial, imagínate que tienes un bar que cierra a las 3am y a las 2.30am tienes un problema con tu terminal, con el banco te tienes que esperar a las 9am; con Billpocket, en ese momento marcas y, en ese momento, te ayudamos a resolver. Ese tema del servicio ha sido un gran diferenciador.

Otra diferencia es que todo mundo ubica la gran oportunidad adentro de este océano azul. Antes veíamos que sólo los Walmarts y los negocios grandes tenían terminal. Entonces nosotros dijimos que nos íbamos a ir por los chiquitos, por la tiendita, por la fonda; pero, en realidad, hay una oportunidad bien importante inclusive en comercios más grandes. Los comercios de abajo, nosotros entendemos que les ayudamos a existir; a los comercios que son más grandes, les ayudamos a evolucionar porque son comercios que ya saben cómo hacer su negocio, cómo crecer su negocio; sin embargo, les faltan herramientas para crecer su negocio. Te voy a dar un ejemplo: un bar que cierra a las 3am, la operación natural con una terminal a la que no le pueden mover el horario de corte es que a las 11pm tienen que hacer un corte y ver todos los consumos, cerrar cuentas y demás, y luego de 11pm a 3am, tienen que acumularlo para el corte del día siguiente a las 11pm. Algo tan simple como eso, donde con Billpocket tú, dependiendo del horario en el que te convenga tú lo puedes configurar, entonces si tú eres un lugar que cierra a las 3am, tú puedes decir que tu corte es a las 4am y a las 4am voy a hacer todo mi cierre y, administrativamente, te va a llegar en una sola transacción o en un solo estado de cuenta. Te ayuda a simplificar tus procesos que, en algunos casos, por ejemplo, tienes un montón de pizzerías, haces tú el servicio a domicilio y el banco que tienes contratado te da una terminal por sucursal y luego pasa que te llegan a entregar la pizza y le dices “oye, te iba a pagar con tarjeta” y te dicen “sí, pero no había terminal, ¿no puedes pagar en efectivo? Pues al rato vengo” y han regresado a mi casa dos días después a cobrarme, es una locura.

Y el último es un tema de producto, porque ya no es solamente una terminal que cobra, sino que es una solución de software que te ayuda a facilitar el tema de pagos y hay un montón de funcionalidades que te permiten conectarlo con tus sistemas, configurarlo con la operación como tú lo necesitas, tener todas las terminales que quieras en tu negocio, etcétera.

El último punto está relacionado con este tema de producto, es el go to market, es a qué mercado vamos y cómo vamos a ese mercado. Vamos por lo que nosotros llamamos la base de la pirámide, los negocios pequeñitos que son el 70% de los negocios de México, pero no vamos directo porque una de las cosas que entendemos también es que el tema de los servicios financieros es difícil, una de las complejidades es cómo se distribuye: una manera es en las sucursales de banco, pero no todo mundo tiene acceso, entonces cómo lo distribuyes. Ahí está el caso clarísimo de Oxxo y el éxito que ha tenido con las tarjetas de débito. Nosotros hemos hecho lo mismo: tenemos partners con los que hacemos el negocio para llegar y hacer esa distribución a la última milla para poder llegar a esa tiendita, a esa fonda, a ese bazar. Esa es una parte para la base de la pirámide y el otro es que vamos a esos negocios que son grandes, que ya saben subsistir y crecer, pero que aún están buscando herramientas para desarrollarse todavía más.

Rodrigo: Y me imagino que esto de la robustez del producto les da una ventaja competitiva bien importante con los ahora 60 nuevos competidores que nos contabas que pertenecen a la asociación o a los 200 que pertenecerán en los próximos años.

Te queríamos preguntar también un poco en esta dirección de la competencia, de lo que hacen para diferenciarse de los demás, para que Billpocket pueda seguir siendo una empresa que continúa en el tiempo sin perder mercado, sin sufrir por la recesión o el problema en turno, porque ya en 10 años, les han tocado muchas cosas.

¿Por qué Billpocket no ha levantado tanto capital en rondas de inversión?

Rodrigo: Para ser una fintech, algo que hemos notado en esta ola fintech que tiene los últimos años atravesando Latinoamérica, vimos que no han levantado tanto capital en inversión. Ya hablaremos del cambio organizacional que están teniendo en Billpocket, pero, dejando eso de lado, normalmente cuando nosotros vemos este tipo de comportamiento en una fintech se debe a cierta rentabilidad propia de la empresa, entonces no necesita tanta inyección de capital y, cuando lo piden, es un tema más de expansión, ¿estábamos bien pensando en eso? Cuéntanos un poco, ¿por qué siendo una fintech, aunque tengan ya ciertos años, por qué este tema de levantamiento más limitado?

Alejandro: Tienes toda la razón. Creo que es una característica que, depende del lado que le veas, puede ser por cosas buenas o por cosas malas. Uno de los primeros temas es cosa de tiempo en el mercado. Nosotros nacimos cuando habían unos cuantos fondos de inversión en México, la cultura del venture capital no existía, no teníamos el network en Estados Unidos para hacer levantamiento allá y, al mismo tiempo, también cuando arrancó la empresa nosotros ya pensábamos en que tenía que ser un negocio a largo plazo, yo, en particular, pensaba que, haya o no inversionistas, Billpocket tiene que ser un negocio porque la gente tendría que querer poner su negocio aquí porque tiene que crecer. Los que son un poquito late cofounders, que fueron un par de directores que se unieron un poquito más adelante en el camino pero casi como cofounders a la compañía, también venían de una experiencia emprendedora, de haber hecho negocios, entonces esa palabra de rentabilidad, a pesar de que pareciera que en el mundo VC es algo nuevo, perdón, pero si estamos haciendo un negocio que es por profit, yo pensaría que debe haber profitability desde el día uno. Eso es algo que nosotros nunca hemos podido dejar de pensar, en la rentabilidad del negocio, de cualquier iniciativa, de cualquier canal o segmento que queremos atacar, producto que lanzamos, siempre está la palabra rentabilidad presente. Además está el tema del timing.

También nos dimos cuenta de que este negocio se había manejado muy mal históricamente como industria. Todos veían los pagos en la industria de banco como un gancho para atraer clientes para otra cosa. Llegaban y te decían “oye, cadena de Rodrigo, te vamos a dar unas terminales más baratas que las que te estaba dando Artemio, pero necesito que te traigas tu nómina, los créditos, te voy a arrendar los carros”. Nunca nadie lo veía como negocio. Nosotros, una de las cosas que también tenemos muy claro es que teníamos que validar que esto sí podía ser negocio. Entonces esa mentalidad de tratar de ser muy esbeltos, veloces y flexibles y siempre tener la palabra profitability se volvió un modus operandi. Para muchos emprendedores, el fundraising iba hasta arriba, pero para nosotros estaba más como un medio para poder llegar a este profitability y crecimiento que era realmente nuestro objetivo. Siempre venía en segundo término y lo buscábamos cuando realmente se necesitaba.

Lo que esto puede dejar como aprendizaje es que hay muchos modelos de negocios que pareciera que no pueden ser rentables que, en realidad, pueden ser rentables, pero hay que pensar diferente a como todo mundo lo piensa.

Artemio: Claro y yo creo que es bien importante el tener este mindset, particularmente, en el lugar en el que nos encontramos. Siempre, si eras alguien muy crítico, algo se sentía como off o como desfasado en el sentido de que cómo vas a estar buscando crecimiento antes que el profitability. Y, aunque sí llegan a existir estos ejemplos, donde sólo one winner takes all, que era la gran tesis del venture capital de “es que tienes que crecer, acaparar todo el mercado y luego ves”, no aplica necesariamente ni para todos los modelos de negocios ni para todas las instancias del mercado, que es como lo estamos viendo hoy en día.

Rodrigo: Es muy interesante. Para este momento habremos grabado casi 80 capítulos de este podcast. Nos hemos encontrado con 79 historias ya de startups que vienen de distintos lugares, distintas industrias, diferentes etapas de madurez del negocio. Y algo que hemos detectado con los emprendedores que tienen startups rentables es que lo ven como algo natural, que no es posible que sea de otra forma; y los emprendedores que vienen del esquema del fondeo, no siempre lo tienen enfrente, su forma de actuar ni siquiera lo contempla o lo ven como algo que se alcanzará mucho más adelante, no forma parte de la ecuación necesariamente, aunque sí van por ahí revisando los números porque tienen un burn rate que tienen que vigilar, pero sí es una forma completamente distinta de ver cómo opera un negocio.

Nosotros somos un estudio de producto y, claro, para nosotros no es la vía el venture capital, pero siempre nos encanta platicar con los fundadores que vienen de estas empresas rentables porque es el modelo con el que más nos identificamos internamente.

¿Cuál fue la experiencia de Alejandro con el exit de Billpocket con Kushki?

Artemio: Algo que es bien interesante es que tienen este negocio rentable, pero, aún así, llegan a un exit que hace poco anunciaron con Kushki. Tengo entendido que ustedes se mantienen como una unidad de negocio independiente que mantiene la marca, sus operaciones y todos sus empleados, pero, de igual forma, algo que también hemos visto a lo largo de todos estos capítulos es que es un gran norte, eventualmente, tener esta salida mediante una adquisición o una salida a bolsa. ¿Podrías contarnos un poquito cómo es que se da esta adquisición por parte de Kushki? Desde cómo se da hasta qué es lo que implica.

Alejandro: Déjame complementar lo que decía Rodrigo. Hay algo bien curioso que escuché en un podcast hace algunos meses, decían que este tema de la explosión del VC en los últimos años, tanto en Estados Unidos desde hace más años como en Latinoamérica en los últimos dos años, es muy similar a la fiebre del oro: atrae a tantos turistas, como la fiebre del oro también atraía a tantos turistas que no sabían ni qué iban a hacer precisamente en California. Y creo que acá también pasó algo. No desacredito el trabajo de absolutamente nadie en la industria, pero sí hay gente que llegó a involucrarse en la industria siendo turista y no teniendo claro realmente hacia dónde tenía que ir o hacia dónde iba a llevar el negocio. Entonces creo que eso termina con esto que decía Rodrigo de que, efectivamente, todos los emprendedores que hemos hecho un negocio rentable llegamos a esto no como turistas, sino sabiendo perfectamente que vamos a la rentabilidad desde el día cero.

Hablando del tema de Kushki, sí es un norte el tema de la adquisición, definitivamente; sin embargo, también nosotros lo vemos como un nuevo capítulo nada más de Billpocket. Hemos tenido muchos capítulos, como bien ustedes dijeron, en los 10 años que lleva de existir, pero vemos en este tema de la adquisición y fusión con Kushki, aunque seguimos siendo una unidad de negocio independiente, como bien lo mencionas, lo vemos como un nuevo capítulo, como juntar la fuerza de dos grandes empresas con diferentes capacidades y con diferente experiencia, con un interés muy similar que, en el caso de Kushki es conectar Latinoamérica a través de los pagos y, en nuestro caso, es empoderar a los negocios de México, que tiene sentido y están alineados hacia donde mismo, hay mucha alineación en temas de cultura, en nuestros valores y en lo que queremos lograr. Hacía demasiado sentido que juntos quisiéramos atacar este gran problema que es la falta de acceso a los servicios financieros de pagos en la región. Hacía tanto sentido que, durante años estuvimos placticando cómo deberíamos de juntarnos y qué deberíamos hacer juntos para poder atacar este problema de mejor forma.

Al final, logramos entender cómo hacerlo. Nosotros vamos a ayudarles a crecer, a tomar el crecimiento en México, esa es nuestra misión, duplicar o hacer double down, como se llama en el Black Jack, en nuestra estrategia en México, de forma que podamos seguir creciendo el mercado y, mientras utilizamos precisamente las habilidades que el equipo de Kushki ha creado durante los últimos años. Ese es realmente el objetivo. Implica que vamos a tener mejores prácticas de las que ellos han creado en la región, implica que vamos a tener acceso a una mejor infraestructura porque vamos a utilizar la infraestructura que Kushki lleva construyendo desde hace años; implica que esperamos que nuestro crecimiento se acelere en el corto plazo y que podamos empoderar a más negocios en nuestros país y, al mismo tiempo, que podamos conectar más países en Latinoamérica a través de lo que construimos con Kushki a través de los pagos.

Artemio: Fantástico, me imagino que deben ser momentos muy emocionantes y con la mirada muy optimista hacia el norte este tipo de alianzas, justo creo que son varias señales las que arrojan, por un lado, el saber que la dirección es la correcta y que incluso se pueden encontrar socios con quien caminar de la mano en este camino, que luego puede ser uno muy solitario el de emprender y el de tener estas misiones tan ambiciosas que tienen los negocios que escalan con internet o con software y, de igual forma, todo lo que mencionas, este crecimiento acelerado, el tener más recursos, creo que es algo verdaderamente emocionante. Felicidades por eso, Alejandro.

¿Cuál es la lección más grande que se ha llevado Alejandro con Billpocket en más de 10 años de haberlo fundado?

Rodrigo: Alejandro, queríamos preguntarte, 10 años de un emprendimiento son bastantes años. De los invitados que hemos tenido, han sido cuatro o cinco de casi 80 los que tienen más de cinco años de existir, realmente estás en el porcentaje más raro de startups, 10 años quiere decir que algo salió bien, no todos los negocios duran tanto tiempo.

Artemio: Además, para este tiempo, en ti notamos una actitud optimista, viendo mucho hacia el futuro hacia el largo plazo y, muchas veces, ya para los 10 años, muchos emprendedores ya están cansados de lo que habían construido y, más bien, ya quieren buscar una salida.

Rodrigo: La pregunta que queríamos hacerte es ¿cuál ha sido la lección más grande que te has llevado en Billpocket en estos 10 años de haberlo fundado? Puede ser una lección de producto, de emprendimiento, lo que tú consideres que puede ser lo más valioso para los emprendedores que nos escuchan y algo que tú tengas muchas ganas de compartir.

Alejandro: Cada vez que me hacen una pregunta similar o igual a esta, siempre pienso en una diferente lección. Ahorita me voy a enfocar en esto que mencionaba Artemio. Yo creo que una de mis mejores lecciones que me he llevado en estos 10 años es que, para emprender, realmente debes de querer emprender. No puedes emprender por las razones equivocadas, no puedes emprender porque no tienes trabajo. Si realmente quieres hacer de esto un modo de vida, no puedes emprender porque no tienes trabajo, no puedes emprender porque quieres más dinero, no puedes emprender si no es porque quieres solucionar un problema y quieres construir una empresa que siga solucionando ese problema en el futuro, porque yo creo que eso es lo que, como le decía Artemio, ahorita después de 10 años, a mí me sigue teniendo muy emocionado en futuro, me sigue teniendo muy enganchado con lo que hago todos los días desde que me despierto hasta que me duermo y, a veces, hasta cuando estoy dormido, porque me despierto pensando en lo que tendría que estar haciendo.

Yo creo que una de las cosas que me lleva a ver el mundo como lo veo hoy es, precisamente, ese amor al emprendimiento. Yo creo que, si no fuera Billpocket en el tema de pagos, sería otro, pero realmente me enamoré del tema de los servicios financieros, me enamoré de este gran problema de los negocios, me encanta el tema de poder generar una diferencia en las capacidades que tiene un negocio como unidad productiva, me encanta el alcance que los pagos tienen, además, es un tema que está en pañales, inclusive en el mundo, porque, todavía en el mundo, la mitad de las transacciones se siguen haciendo en efectivo, entonces nos quedan décadas de transformación en donde estamos. Yo no sé si lo que sigue sean QRs, Bitcoin o alguna otra criptomoneda, no sé si regresemos al cacao algún día, pero lo que sí creo es que esto de los servicios financieros es el primer paso para tener acceso a los servicios financieros. Si no puedes mover dinero, es muy difícil mover crédito, poder hacer inversiones, es muy difícil todo lo demás. Lo primero que necesitas es poder mover dinero. Regresándome y así como me escuchan, precisamente, de optimista, el problema sigue siendo un problema vigente en nuestro país y en nuestra región y, para mí, sigue siendo un problema muy relevante. Cada vez que lo entiendo más me doy cuenta de que conozco menos de lo que hay alrededor de esto, pero también, al mismo tiempo, ese conocer menos me va abriendo los ojos a saber que hay una gran oportunidad hacia adelante y que, si logramos cambiar un pedacito de esa realidad para los comercios que hay en nuestra región y que no tienen acceso a estos servicios financieros que les puedan permitir crecer, subsistir y seguir generando riqueza, creo que con eso va a ser suficiente para sentirme satisfecho de haber dedicado no 10 años, sino décadas en este tema.

Creo que también va por ahí. La satisfacción de ir sorteando problemas porque, efectivamente, en 10 años nos ha pasado de todo, y hay días en los que te preguntas por qué emprendiste. Si esos días son los menos, no sé si les gusta jugar golf, pero, cuando juegas golf, juegas 18 hoyos, pero, con que le pegues bien a uno en los 18, con eso tienes ganas de volver a jugar al día siguiente o a la semana siguiente. Aquí pasa algo similar. El otro día escuchaba a una emprendedora importante en México que decía “te perdona tanto el oficio de ser emprendedor porque te puedes equivocar muchas veces, pero si haces bien unas 2, 3, 4 o 5 veces, con eso tienes para que, precisamente, veas resultados”. La verdad es que es una labor, es un oficio relativamente muy noble el tema de emprender, pero lo tienes que hacer por las razones correctas.

Artemio: Además, esto que mencionas de que apenas está en pañales esta industria es muy real. Hace unos días salí con mi madre, fuimos a Atlixco, Puebla, me parece, fuimos con sus amigos que les gusta viajar por el país, y era un lugar repleto de comercios informales, vendiendo una cantidad inmensa de cosas, crepas, palomitas, lucecitas, toda una onda muy familiar, y ninguno de estos comercios aceptaba tarjeta y es ahí donde yo digo que es que es tan fácil como ir al Oxxo y comprarte unos Cheetos, que es impresionante que mucha gente ni siquiera conozca estas soluciones o que todavía tengan cierto tabú de que no se quieren meter con bancos. Es muy emocionante eso.

Y esto que mencionas de que increíblemente permisivo el emprender y el equivocarte tanto y con un shot que tengas bien te dé para sobrevivir y para echar a correr el perro un año entero cuando te sale bien una de las movidas y uno de los riesgos que tomas, si pones en una balanza cuántas veces te equivocas y cuántas veces te salen, hasta está esta famosa frase de que hay que aprender a amar el error, el riesgo, acostumbrarte a todas estas cosas y jamás lo había visto desde esta perspectiva como de una partida de golf, con que le pegues a una, te da energía para seguirle pegando a los otros 17 hoyos que todavía tienes enfrente y que, además, tú ya sabes.

Basta con que tengas un año de emprender para que te des cuenta de la cantidad de imprevistos que van a haber, la cantidad de cosas que van a caer sobre tus hombros y que no van a caer sobre los demás. Realmente es una odisea, pero también creo que esta satisfacción de construir algo donde antes no había nada es algo que a muchas personas nos llama, como un llamado de vida. Son perfiles muy particulares, muy difíciles de encontrar, por eso es que hay tan pocos fundadores que tienen éxito.

¿Cómo era trabajar con desarrolladores hace 10 años?

Artemio: Vimos en tu experiencia que tenías un estudio de software o producto por ahí del 2011. Tenemos que preguntar ¿cómo era trabajar con desarrolladores hace 10 años? Porque hoy nosotros, tomándonos como ejemplo, nos jactamos mucho de decir que utilizamos las tecnologías más modernas, los equipos que antes solían ser de 20 desarrolladores lo podemos replicar con sólo dos desarrolladores usando stacks muy actualizados, y vemos hacia atrás, vemos cuánto costaba hacer un ecommerce hace 10 años a cómo hoy puedes abrir un Shopify en cinco minutos. Te teníamos que preguntar ¿cómo era hace 10 años todo esto?

Alejandro: Es bien interesante porque una de las cosas muy peculiares que tengo yo es que no sé por qué, fue simplemente azar, yo sigo creyendo que mis papás no deben haberlo planeado así. Estudié en una escuela donde me enseñaron a programar cuando tenía 6 años. Yo empecé a programar con GW Basic, que es antes de cualquier tecnología que exista ahorita, con líneas, número de líneas, con go to’s, yo creo que tenía un par de decenas de comandos para programar todo. Desde ahí me empezó a gustar mucho el tema de la tecnología, el tema de lograr que una máquina pudiera hacer cosas de manera automática, repetirlas y hacerlo cada vez mejor.

Con eso en mente, una de las cosas que me fue muy fácil desde antes, entender que me quería meter a la tecnología, entender que quería meterme a la tecnología. Hace 32 años empecé a programar, pasando de eso a hace 10 años, encontrar programadores en México era algo rarísimo, eran seres más extraños que los de hoy. La mayoría de los que salían trabajaban para las grandes empresas americanas, que tenían sus centros de desarrollo sobre todo en Guadalajara, que se le llamaba el Silicon Valley mexicano porque se pusieron ahí muchas empresas de tecnología, pero la verdad es que los que se pusieron ahí fue para hacer maquila, no para hacer desarrollos de tecnología como tal. No sé si sabían esto pero, por ejemplo, Intel tiene sólo 3 centros de desarrollo de tecnología en el mundo: Santa Clara, Tel Aviv y Guadalajara. Son los únicos 3 lugares en los que Intel desarrolla tal cual tecnología, donde hace software para probar chips o el lector de los chips. Se empezó a generar el tema del talento, pero todavía no estábamos en una etapa donde el ingeniero se viera dentro de una startup creando algo nuevo, era más bien el ingeniero que trabajaba para una gran corporación, que tenías ventas de billones de dólares en Estados Unidos y que simplemente tenían a gente contratada desde acá. Entonces, una de las cosas que cambió muchísimo es que el ingeniero no entendí algo que era una startup.

Una de las primeras comunidades que se hizo en Guadalajara nación como en 2011, precisamente, se llamaba Hackers & Founders, que era un capítulo de Hackers & Founders en la bahía en Estados Unidos y era una comunidad de ingenieros curiosos como yo que, en ese momento, éramos turistas, algunos diseñadores que queríamos empezar a hacer startups pero que no teníamos ni la menor idea de cómo hacer startups.

Y yéndome al punto de cómo eran los ingenieros, los ingenieros que podías jalar a una startup eran los más dispersos del mundo, eran los que trabajaban dos días en tu proyecto y, de repente, ya estaban inventando otra cosa porque ellos realmente querían inventar algo, eran esos grandes inventores y yo creo que querían trabajar en startups porque no encajaban en un ambiente corporativo como el de alguna de estas grandes entidades que contrataban ingenieros en Guadalajara; era súper difícil encontrarlos y algo que era bien característico era que, los pocos ingenieros que había, eran increíblemente brillantes. Eran tan brillantes que no se podían organizar entre ellos, querer hacer squads y todas esas cosas que hoy se hacen, en aquel entonces, era imposible. No podías poner ingenieros a trabajar juntos con ninguna habilidad social, ni se hablaban.

Creo que era un auténtico ambiente inventivo de genios que hoy ya se transformó y evolucionó y creo que es muy bueno porque, además, cada vez hay más ingenieros trabajando en esto, cada vez hay más talento trabajando en esto y habrá siempre talento de todos los niveles, los que son mucho más brillantes y los que, a base de esfuerzo, se siguen manteniendo ahí, pero fue una generación particularmente interesante, se volvieron líderes en distintas empresas, que empujaron el ecosistema, se volvieron esas pequeñas leyendas urbanas de que era el gran ingeniero que estuvo en una empresa y hubo un exit, se compró su casa y se fue a retirar o a hacer trabajo remoto desde el bosque en la nieve de Estados Unidos o cosas por el estilo, que yo creo que ayudaron muchísimo.

Hoy, precisamente, esto ya se ha profesionalizado, se ha vuelto un trabajo con aspiraciones ejecutivas porque ya hay ingenieros que llegan a quererse desarrollar, a querer crecer, porque quieren terminar dirigiendo de forma estratégica una compañía, siendo CTOs, Heads de Ingeniería o lo que sea.

Eso es bien interesante porque, también en ese sentido, estamos apenas arrancando, seguramente vamos a ver cómo se vuelve cada vez más popular que los adolescentes quieran estudiar algo relacionado con tecnologías y eso va a aumentar el talento y vamos a ver cosas muy interesante en el futuro cercano.

¿Cuáles son los retos más grandes a los que se enfrenta Billpocket y Alejandro Guízar en los próximos años?

Rodrigo: Queremos hacerte la última pregunta. Ante los retos que enfrenta Billpocket y tú en los últimos años, ¿qué te quita el sueño?

Alejandro: Lo que me quita el sueño es lograr que más gente siga creyendo en la misión que tenemos para que haya cada vez más talento que se una a nosotros y que juntos podamos llegar cada vez más lejos. Me queda clarísimo que lo que suceda con Billpocket en el futuro cercano y lejano va a depender del talento que está adentro y de lo que queramos lograr, entonces, la verdad es que lo que me tiene todo el tiempo despierto y pensando es precisamente cómo encontrar el mejor talento, cómo hacemos que crean en la misma misión que tenemos nosotros y, por lo tanto, se alineen a querer trabajar por el mismo objetivo que tenemos y podamos llevar a Billpocket hacia adelante. Es un reto, hay muchísimo talento en el país, en el mundo, en la región, pero también hay muchísimas oportunidades entonces todo mundo está buscando cómo resolver un problema, lo que queremos es que todos estos soñadores de resolver problemas y de generar valor para la sociedad vean lo atractivo que pueden ser los temas de los pagos y de los servicios financieros, se quieran unir a nosotros y que sigamos creciendo este sueño que empezó hace 10 años y que queremos que pueda seguir prosperando en México y en la región.

Artemio: Excelente. Creo que la única manera de escalar y de hacerlo sin que sea un fiasco, es justo teniendo a gente muy talentosa dentro de tu negocio y siempre eso hace la columna vertebral de cualquier cosa que tenga un impacto verdadero en la sociedad.

Alejandro, muchas gracias por venir a este espacio a contarnos un poco de tu historia, a dar un poco de recurso para toda la gente que forma parte de esta comunidad que está construyendo cosas. Te deseamos la mejor de las suertes a ti y a tu equipo en tu camino y le recuerdo a toda la gente que nos está escuchando que en cuandoelriosuena.com, ustedes pueden suscribirse a la newsletter de este programa y recibir un correo cada semana que saquemos un capítulo nuevo, lo hacemos todos los lunes.

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