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no te enamores de tu producto

No te enamores de tu producto - Iván Carmona

Iván Carmona 100 Ladrillos

Founder

Esta ocasión platicamos con Iván Carmona, Cofundador y Chief Business Development Officer de 100 Ladrillos, la startup mexicana de inversión inmobiliaria fraccionada. Platicamos sobre la ley Fintech, proyectos de propiedad fraccionaria y sus mejores lecciones para emprendedores.

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Transcript

Artemio: Hola, ¿qué tal? bienvenidos a una edición más de Cuando el Río Suena, el podcast en el que invitamos a expertos y profesionales del mundo de la tecnología y la innovación para que compartan con nosotros sus mejores insights y consejos en lo que todos estamos buscando: construir un negocio saludable de internet. Literalmente, estamos invitando a este espacio a todas las personas que ya recorrieron el camino que tú estás buscando recorrer o que lo están recorriendo pero en una etapa más avanzada, así que, si este es el primer capítulo que estás escuchando, te invitamos a ver todo el acervo de capítulos que tenemos, ya van más de 35, es una locura, pero bueno, me emociona muchísimo darles la bienvenida a una edición más. ¿Cómo estás, Ro?

Rodrigo: ¿Qué tal? Muy bien.

Artemio: Qué emoción un capítulo más. El día de hoy nos acompaña Iván Carmona, ¿cómo estás, Iván?

Iván: Muy bien, estimados, un placer estar aquí en su programa esta tarde.

¿Quién es Iván Carmona? CBDO de 100 Ladrillos, ¿qué hace todos los días?

Artemio: Qué cool que te animaste a venir a compartir y a conversar en este espacio. Iván es cofundador y Chief Business Development Officer de 100 Ladrillos. ¿Por qué no nos cuentas el pitch de elevador de 100 Ladrillos?

Iván: Claro que sí, con mucho gusto. 100 Ladrillos es una plataforma digital en la que puedes comprar y vender participaciones de inmuebles 100% en línea. ¿Qué es esto de participaciones de inmuebles 100% en línea? Imagínate que tienes un local comercial que está rentado a una farmacia y que tiene un valor de 10 millones de pesos. La verdad, díganme si no, sería increíble ser dueños de ese local y tener como inquilino a una farmacia que nos paga nuestra renta mes con mes. Lamentablemente, no todos tenemos acceso a este tipo de inversión, entonces lo que hicimos en 100 Ladrillos fue dividir ese local en 100 partes iguales o más a las que llamamos Ladrillos, de tal manera que una persona, en vez de tener que comprar toda la propiedad, puede comprar una pequeña fracción y recibir todos los beneficios de la industria inmobiliaria, que es que la farmacia le paga su renta mes con mes, que la propiedad va incrementando su plusvalía y, lo mejor de todo, es que 100 Ladrillos se encarga de la administración de la propiedad, de tal forma que tú no te tienes que preocupar de absolutamente nada y que puedas vivir de tus rentas.

Artemio: ¿Qué tal, eh? Para todos aquellos que están allá afuera muy metidos en búsqueda de construcción de patrimonio y de estabilidad financiera, pues parece que esta startup está diseñada para todos ustedes.

Rodrigo: Estamos muy emocionados dándole la vuelta al concepto y queríamos preguntarte más sobre tu papel en específico, ¿cuál es tu rol, además de ser cofundador, qué es lo que haces tú en 100 Ladrillos? ¿Cómo se ve un día normal para ti?

Iván:  Business Development tiene muchos nombres. También puede ser el Chief Growth Officer o el Chief Revenue Officer. Al final del día, soy la persona encargada de traer más y nuevos usuarios a la plataforma. Estoy a cargo de todo el tema comercial y de mercadotecnia de 100 Ladrillos. Se llama desarrollo de negocio porque, en una startup, cuando tú pones a un director de ventas, apenas están empezando, apenas están diseñando el producto y no sabemos si realmente la gente lo va a adoptar. Por eso es que tiene esta terminología como de desarrollo de negocio. Cuando la startup ya ha escalado, finalmente la gran responsabilidad es lograr que todo México se entere que con 100 Ladrillos puedes empezar a construir patrimonio desde cero y que esto tenga éxito comercial para hacer de esto un negocio rentable.

Mi día a día está dividido en todas las estrategias de marketing, publicidad, todos los mensajes y campañas que tenemos en medios digitales y no digitales, por un lado. Y, por otro lado, darle seguimiento a toda la asesoría personalizada que nosotros hacemos, somos un equipo de asesores que están hablando uno a uno con los inversionistas para definir su estrategia de inversión inmobiliaria.

Artemio: Entiendo. La siguiente pregunta era si nos podías dar un 101 de qué hace un CBDO, pero entonces está muy relacionado con este nuevo puesto que es el Chief of Growth, estás concentrado en cuáles son los siguientes pasos que hay que dar para crecer y esto, muchas veces, se relaciona con la parte comercial, muchas veces con la parte de alianzas, muchas veces con la parte de marketing, entonces tú todo el tiempo estás pensando en crecimiento y cómo alinear a todos para que crezca la empresa, ¿va por ahí la cosa?

Iván: 100%. En eso es en lo que estamos enfocados. También hay una relación muy directa desde growth, tenemos una relación muy directa con el jefe de producto porque, al final del día, tú puedes comunicar un mensaje, un tema excepcional, tener el mejor slogan, sacar el mejor copy en las pautas y, realmente, atraer a usuarios a la plataforma pero, si la plataforma no te da una buena experiencia de usuario, el famoso UX, arruina todo. Entonces hay esa conexión entre el mercado y producto, que también es un tema muy tecnológico, y lograr ese balance para que el inversionista vea que 100 Ladrillos es un camino atractivo para invertir.

Artemio: Perfecto, ahí lo tienen, el 101 de un CBDO, un Chief of Growth, un Chief Revenue Officer.

¿Cuál ha sido el acercamiento de 100 Ladrillos al espacio Web3 y Cripto?

Artemio: Queríamos preguntarte, Iván, nos llamó muchísimo la atención este acercamiento que tienen como fraccionario a la inversión, nosotros, tanto el año pasado como este año, nos vimos involucrados en un par de experiencias fraccionarias, precisamente. Se las voy a contar porque está bien interesante y súper bizarra.

A finales del año pasado, en el mundo web3 o cripto, se empezó a formar una comunidad de personas que querían comprar una copia original de la Constitución de los Estados Unidos. Esta copia fue subastada en Sotheby’s y se esperaba que tuviera un valor estimado de 20 millones de dólares, entonces lo que hace esta comunidad cripto es que se junta en un canal de Discord y empieza a levantar capital como para comprar de manera fraccionaria este documento.

Rodrigo: Juntaron más de 40 millones.

Artemio: Y como en ocho días, se juntaron más de 45 millones de dólares. Nosotros participamos en esa comunidad tratando de ganar la constitución. Al final, un millonario más millonario que todas las personas que metimos dinero ahí se quedó con la constitución, pero nos pareció realmente innovador cómo nos íbamos a repartir esta propiedad de manera fraccionaria, contando cada quien hasta el último centavo de lo que había puesto, impulsado con tecnología cripto. Entonces, te queríamos preguntar, Iván, ¿ustedes han volteado a ver este espacio en general o si tienen un ojo ahí o, al contrario de esta historia, qué te viene a la cabeza?

Iván: Yo creo que esta historia que platicas está padrísima y esto nos enmarca en el contexto de lo que es la economía colaborativa o el financiamiento colectivo que ha tenido un boom por, yo te diría, dos razones específicas. La primera es la capacidad de conectividad que la propia tecnología, redes sociales, etcétera, ha generado a nivel mundial y la velocidad a la que ya nos estamos conectando, entonces, por un lado está el medio, que es la manera en la que nos conectamos con tecnología. Y la otra, que, a lo mejor, es muy financiera, pero está asociado a la crisis del 2008 cuando en Estados Unidos reventó esta burbuja de los créditos hipotecarios y fue una bronca porque prestaban dinero a quien no podía pagarlo, entonces la crisis económica estuvo tremenda, y empezaron a surgir estos grupos a decir cosas como qué pasaría si nos prestamos entre todos, qué pasaría si vamos juntando nuestro dinero, ya no dependemos del banco y se lo prestamos a alguien que lo necesite, y ahí nació el peer-to-peer lend, el financiamiento colectivo, y es lo que, literalmente, ha habilitado todo lo que hoy por hoy se conoce como financiamiento colectivo.

En paralelo, cualquier cosa que tú puedas fraccionar y que puedas, de alguna manera, entregar de forma ordenada, empaquetada, a través de una plataforma tecnológica, tiene el potencial de poder implementarse como negocio. Pero ya hacia donde tú te fuiste, los NFTs por ejemplo o todos estos activos no fungibles, como obras de arte digitales, etcétera, están operando en un mercado completamente abierto y privado.

¿Qué pasa con 100 Ladrillos? 100 Ladrillos es una institución de tecnología financiera. Hay regulación de por medio, ya fuimos parte del sistema financiero mexicano, entonces cuando me preguntas si ya hemos visto hacia web3, cripto, etcétera, la respuesta es no, porque tenemos que quedarnos muy pegados a todo lo que las autoridades financieras mexicanas establecen y permiten, pero, estando de este lado, digamos que estamos en la punta más innovadora porque estamos finalmente logrando fraccionar propiedades y la gente puede tener acceso a ellas de la mejor manera, como en tu ejemplo de comprar la constitución o una réplica, aquí lo que estamos haciendo es que puedes, literal, ser dueño de un inmueble, pero sí tenemos que tener protocolos tecnológicos, de seguridad, de prevención de lavado de dinero, de información, etcétera, más bancarios, digamos, porque estamos hablando del dinero de los ahorradores y de los inversionistas.

Rodrigo: Claro, es que nos pareció muy interesante porque habíamos tenido contacto con estas estructuras y nada más nos encontramos con 100 Ladrillos y empezamos a investigar qué era lo que hacían, vimos por ahí varios videos donde exponían lo que hacen.

Artemio: Rodrigo aquí ya quiere un par de Ladrillos.

Rodrigo: Y entonces pensamos “wow”, porque es lo mismo que estamos nosotros experimentando.

Artemio: Pero regulado y siempre se necesitan ambas partes. Como yo veo este paradigma de la web3 es que tú naces en un lugar con ciertas regulaciones de ese país en cuestión y eso se regula y está gobernado, por así decirlo, por las instituciones del territorio en el que naces, y te toca el que te toca y ya está. Y en internet surge esta nueva realidad paralela en la que realmente esta cuestión territorial y regulatoria no hay a quién echársela: si a los americanos, si entre todos, si a la ONU… no les interesa, no saben ni siquiera o no están tan bien informados, entonces lo que pase es que tú tienes tus activos personales regulados por el lugar donde naces y en el espacio virtual no están regulados, por lo menos por ahora, pero existen también, de la misma forma, tus finanzas virtuales, tus activos virtuales, sólo que esos están descentralizados y los corren protocolos que hacen que se ponga medio oscura la conversación si nos seguimos yendo por ahí pero, en la parte física y real, está increíble que ustedes estén habilitando esto porque, justo como decía al inicio del capítulo, creo que somos una generación que está muy concentrada en comenzar a construir un patrimonio y en alcanzar esto que llamamos la libertad financiera, y 100 Ladrillos es un vehículo para empezar a dar estos primeros pasos, ¿no?

Iván: Totalmente de acuerdo, Artemio. Yo creo que, por muchísimos años, se ha ubicado a la inversión inmobiliaria como un gran mecanismo para crear, crecer y proteger el patrimonio. Desafortunadamente, ya no está al alcance de todos y, platicando con generaciones de nuestros papás o de nuestros abuelos, era un poco más fácil hacerse de un activo inmobiliario y obtener un préstamo.

Artemio: Mi suegro se ganó una casa en una rifa cuando tenía 19 años. Eso ya no pasa.

Iván: ¿Fue la rifa del Tec de Monterrey?

Artemio: No, pero ahí otro amigo se ganó un coche.

Rodrigo: Estábamos leyendo hace poquito una stat de que hace 30 años costaba del 20% al 30% de los ingresos de alguien durante 5 a 10 años para adquirir una vivienda, y ahora era el 70% durante 20 a 30 años para poderlo hacer. Se ha vuelto mucho, mucho más complicado.

Iván: Sí, la explicación es muy sencilla, es porque el precio de los insumos y de los materiales ha incrementado muchísimo y los salarios no han incrementado de la misma forma, entonces las personas han ido perdiendo poder adquisitivo y eso hace que esta relación dé para decir “ya no me alcanza ni siquiera para endeudarme”. Yo creo que eso ha hecho que las nuevas generaciones ya ni lo consideren, ya dicen “me veo rentando toda mi vida”, y justo es lo que estamos haciendo, el cómo podemos tomar las ventajas de la construcción patrimonial desde cero para que cualquier persona pueda empezar a construir un patrimonio que, con el paso del tiempo, eventualmente, pueda ser un patrimonio bastante consolidado y que no tengas este tema de que tienes que ahorrar hasta que tengas los millones necesarios para comprarte una cosa, sino que hoy puedes empezar desde $5,000 pesos y, con suerte, dentro de 20 años, llega a un un millón.

Artemio: Genial porque, además, si te esperas hasta juntar el millón con este tema de la inflación y la alta de los costos, igual y ya necesitas 10 millones.

¿Cómo nació 100 Ladrillos? ¿Cómo ha sido su evolución desde que iniciaron con un MVP?

Artemio: Iván, ¿en qué momento te das cuenta de que tienes que fundar 100 Ladrillos?

Iván: Fíjate que esa idea, originalmente, se le ocurrió a Hugo Blum y a Juan Pablo Mejía, que son los founders, ellos, después de 15 años de chamba, son financieros de profesión y tienen una financiera que es el negocio principal. Cuando por fin les alcanza para comprarse algo, se enfrentan a una realidad: primero es qué me compro, porque hay tanta oferta, todo el mundo te invita a la torre de desarrollo de departamentos de no sé qué, o te compras un local comercial, una bodega industrial pero ya las bodegas están completamente fuera del presupuesto y, entonces, se sintieron muy pequeños al decir “oye, son los ahorros de toda mi vida, es la primera vez que me voy a poder comprar algo y es un negocio complejísimo”, aunque todos sabemos las grandes ventajas que tiene invertir en inmuebles, a la hora en la que ya vas a elegir uno en particular, amerita que conozcas de zonas, de precios, de renta y venta por metro cuadrado, de acabados arquitectónicos, no sabes si el desarrollador te va a entregar o no porque fuiste a la preventa pero el edificio está en obra negra y no sabes si van a terminar o no, y luego los temas jurídicos.

Entonces ellos se empezaron a plantear este tema al pensar que debería poder ser más fácil, menos complejo. empezaron estas preguntas: ¿qué pasaría si fuera más fácil?, ¿qué pasaría si no necesitaras millones?, ¿qué pasaría si, además, alguien lo hiciera por ti y te ayudara?, ¿qué pasaría si estuviera al alcance de un clic? Y, entonces, ahí es donde realmente surge esta gran idea y luego me hacen la invitación para cofundar el negocio y a mí la idea me atrapó desde el momento uno, obviamente con todos los bienes y todas las interrogantes de decir “¿cómo echas a andar un instrumento en el que podamos dividir un inmueble en 100 partes iguales?”, pero bueno, ahí es donde se creó el sueño de que esto debería estar disponible para todos.

Rodrigo: Oye, Iván y justo en estos momentos donde estaban decidiendo arrancar con el proyecto, su tecnología, su MVP, su producto con el que empezaron, me imagino que no tenía nada que ver con adónde han llegado ahora con todos estos años de por medio. ¿Nos podrías contar un poco cómo se veía su MVP? Por ahí vimos en una entrevista que corría en Google Sheets, ¿o me estoy confundiendo? Cuéntanos, Iván, ¿cómo se veía al principio su tecnología?

Iván: Para empezar, ya tenemos la página de internet y era la típica página que dice “compra de inmuebles 100% en línea” y, en realidad, en la parte de atrás, cuando ya teníamos la primer propiedad, que fue un edificio de usos mixtos que tiene locales en la planta baja, luego un piso de oficinas y arriba departamentos, los contratos los tenían que firmar los inversionistas en personas entonces sólo dividíamos en 100 partes iguales porque tenías que meterle un fideicomiso y en un fideicomiso no se puede tener más de 99 fideicomisarios por ley, entonces era muy chistoso porque decíamos “compra de inmuebles 100% en línea pero, si ya vas a comprar tu Ladrillo o tu fracción, ven a la oficina porque tienes que firmar un documento y contrato en físico”. Sólo la fachada era digital, pero es parte del MVP, el mínimo viable de que podamos fraccionar algo y que compres un pedacito de eso.

Luego ya pudimos evolucionar al 1.0 de ese producto y usamos tecnología blockchain y esto es increíble porque antes no había Ley Fintech. La Ley Fintech se promulgó en marzo de 2018 y nosotros fundamos 100 Ladrillos en febrero de 2017, entonces buscamos formas para hacer de esto algo seguro y nos preguntamos si debíamos usar tecnología blockchain, la FIEL o la e.firma y, entonces, logramos integrar la primer transacción digital inmobilaria, si te digo del mundo ya suena a que nadie lo va a creer porque todo mundo dice que es el primero del mundo, pero todos los fiduciarios, todos los bancos, cuando les dijimos lo que queríamos hacer nos cerraron la puerta y dijeron “qué flojera. Yo te hago el fideicomiso pero a mí no me hables de transacción digital y todo el rollo”, excepto un banco, con quien estamos muy agradecidos, que es Banco Azteca, ellos nos dijeron “nos gusta el tema de la tecnología, de la innovación”, y lo que hicimos fue que, como la FIEL, la e.firma, es una firma válida y vigente en México, si los dueños del certificado de participación inmobiliaria firman que lo quieren transferir de una mano a otra mano y, además, está integrada la cadena de bloques, que es ahí donde nos apalancamos del blockchain, entonces la transacción es perfectamente válida, entonces, cuando tú comprabas un Ladrillo en el 1.0, a las 3:00am todos los días, el banco o el fiduciario, el algoritmo, hacía la revisión de todos las transacciones que se habían hecho y si alguien ya había firmado, digamos que pasa de Iván a Artemio y de Artemio a Rodrigo, a las 3:00am, el nuevo dueño ya es Rodrigo entonces ya se había perfeccionado la transacción sin necesidad de que nos viéramos para firmar un contrato o de ir ante un notario ni nada y, en el fideicomiso, Banco Azteca ya reconocía que estos eran los nuevos dueños. Eso fue una cosa espectacular, sin embargo, es una bronca, es todo un tema de saca tu FIEL y júntate, y blockchain está respaldado.

Después tuvimos que cambiar esto por temas regulatorios, ya vino la Ley Fintech, y esta Ley Fintech nos dijo “qué padre que lo hayas hecho así, pero hazlo de acuerdo a lo que dice la ley”,  y la Ley Fintech no permite, en este momento, el uso de la tecnología blockchain o que tuviéramos la concepción de activos virtuales como lo estábamos haciendo. Pero el 1.0 así fue y es algo de lo que siempre voy a estar orgulloso.

Rodrigo: Entonces les rebotaron su tecnología blockchain, ¿no es ahora como operan por la Ley Fintech?

Iván: Lo que pasa es que la Ley Fintech pide menos tecnología, la Ley Fintech lo que te dice es que tú firma un contrato de comisión mercantil, firma o autógrafo digital, es esa firmita que pones en las pantallas, y es un tema contractual donde 100 Ladrillos representa a los inversionistas ante el fideicomiso, y la gran pregunta que le hacemos a la comisión era por qué, si nos costó mucho, nos quería quitar algo tan innovador o que era muy seguro, y ellos decían que entendían que es más seguro y, con blockchain, la trazabilidad de las transacciones puede ser más transparente, pero para eso existe la autoridad bancaria en México, que nosotros aspirábamos a una institución financiera y que nos iban a vigilar y nos teníamos que portar bien. Entonces, la verdad es que sí, hay una autoridad que va a buscar que nosotros nos portemos bien.

Y eso, como siempre, los pivotes siempre te abren oportunidades en la vida, logró que ya no tuviéramos partir las propiedades en 100, sino que podemos partirlas ahora en 1,000 o 10,000 partes iguales, y eso sí fue la verdadera democratización porque ahora ya puedes tener Ladrillos desde $1,000 pesos y ya puede entrar mucha gente.

Artemio: Esto que mencionas me recuerda mucho a un capítulo que tuvimos con Héctor Cárdenas, que es el cofundador de Conekta, que es esta pasarela de pagos que ya lleva más de 10 años en el mercado, y él nos contó cómo era un rollo pensar, hace más de 12 años, en los pagos en línea en México, las regulaciones que había con los bancos, luego que llegó la Ley Fintech, él se echó todo este caminito de que no había nada que hacer más que empezar a construir un camino, empezar a talar los árboles con su equipo y hacer el camino sobre el que hoy muchas de las fintechs mexicanas están caminando, y me suena un poco a eso.

Cuando te toca abrir cancha, muchas veces te enfrentas con que tienes que lidiar con las nuevas regulaciones que llegan a regular lo que es muy innovador o lo que es lo nuevo que está sucediendo.

¿Cuál ha sido el mayor reto regulatorio o contractual echando a andar un proyecto como este en México?

Rodrigo: Iván, ya platicamos un poco de este tema regulatorio, pero teníamos una pregunta planteada en esta dirección muy específica, igual y sí vale la pena hacértela, por si se puede alimentar un poco más la respuesta. ¿Cuál es el mayor reto regulatorio o contractual echando a andar un proyecto con este en México particularmente? Ya nos mencionaste la Ley Fintech y cómo les echaron para atrás tecnología pero les dieron otras oportunidades, ¿ese fue el mayor reto o tuvieron otras preocupaciones echando a andar esta startup?

Iván: Dentro de ese contexto, nosotros participamos en el lobbying que se hizo para promulgar la ley y yo creo que las autoridades fueron muy incluyentes y nos sentíamos muy cómodos platicando. Hay una asociación que se creó que integra a las plataformas de financiamiento colectivo y entonces ellos nos pedían que explicáramos cómo era el ecosistema, un poco de dónde venía, qué avances se habían mostrado en otros países y nuestra propuesta de ley, de alguna manera, se veía bastante prometedora.

Pero, cuando se promulga la ley, nos llevamos la gran sorpresa, nada sorprendente en un país como el nuestro, de que venía con una carga regulatoria enorme, mucho más de lo que se había platicado en grupos anteriores. Entonces, esto tiene que quedar como en el ámbito de las leyendas o de las teorías de la conspiración en donde se preguntan ¿por qué nunca se mencionó?, ¿por qué nunca se impusieron ciertos límites en montos de fondeo?, como diciendo “quiero democratizar este mundo de los inmuebles y quiero darles bienes raíces a todos los mexicanos”, pero no, hay muchos candados, ciertos montos. Lo que dice la leyenda o la teoría de la conspiración es que hay intereses muy poderosos en el sistema financiero tradicional que no necesariamente quieren verse amenazados por modelos disruptivos como estos.

Lo que yo te diría es que el gran reto, ya quitando eso y teniendo la ley como es, sí es una carga enorme para una startup, es decir, la startup de garage que nace con una gran idea, que tiene un grupo de desarrolladores muy creativos y gente talentosa, cuando ya te vas a meter al tema regulatorio, ya no es juego, requiere muchísimo capital, es intensivo de capital, pone una barrera de entrada enorme, tienes que implementar áreas que, a lo mejor, no estás acostumbrado en el ámbito de una startup, como áreas de seguridad informática, prevención de fraudes, contraloría interna, porque, de alguna manera, ya estás dentro del sistema.

Es, sobre todo, un reto para nosotros porque, afortunadamente, salimos adelante, hemos levantado un par de rondas de capital que nos permitieron concretar todo ese proceso de manera satisfactoria, pero en el camino hemos visto cómo muchas startups que tenían una muy buena idea y que, a lo mejor, también era disruptivas, ya se han ido bajando del barco por la carga regulatoria.

El reto es que hay un estándar muy alto en términos de barrera de entrada y, si quieres ser jugador en este ecosistema y en este mercado, tienes que cumplir con todo. Nosotros lo logramos, el 30 de septiembre de 2021 nos otorgaron nuestra licencia formal ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para operar como empresa fintech perfectamente regulada.

Artemio: ¡Genial! Felicidades. Es todo un tema esto de las barreras financieras para tener acceso a más herramientas que te permiten construir un patrimonio. Personalmente, yo soy ciudadano de los Estados Unidos, y del año pasado para acá empecé a agarrar este ojo para invertir en ciertas cosas y llega este momento en el que me encuentro con una plataforma increíble que se llama AngelList, en la que puedes invertir en fondos, en startups que apenas están levantando capital, pero la sorpresa es que, para que tú puedas invertir en estas empresas, necesitas ser lo que allá se conoce como un accredited investor y ¿qué es lo que necesitas para certificarte o para sacar la licencia de accredited investor en Estados Unidos? Es tener un patrimonio como de 10 millones de dólares o tener un flujo bancario de más de 300 mil dólares al mes. Claro que eso, el 98% de la gente no lo tiene, es un sistema completamente cerrado y me imagino que son cosas similares las que nos cuentas tú, estas barreras que existen de capital al tratar de entrar en este ecosistema, ¿no, Iván?

Iván: Justo eso que comentas, es igualito en México. En México también existe la figura del inversionista acreditado y dice que cualquier inversionista que quiera comprar en 100 Ladrillos y que sea acreditado puede operar el monto que quiera. Pero, para eso, se necesita tener un patrimonio de 10 millones de pesos o algo así, una locura. Pero, si no eres inversionista acreditado, te pone todos estos límites de que no puedes invertir más del 5% de una propiedad, por ejemplo, son ciertas restricciones que nos hace preguntarnos por qué están limitando la democratización. Por regulación, lo vuelve algo exclusivo, que es lo contrario de lo que realmente queremos lograr y eso es un reto permanente, no nos vamos a cruzar de brazos y simplemente vamos viendo la manera de ser creativos e innovar para que podamos llegar a más personas cada vez.

¿Cuál ha sido la mayor lección de Iván haciendo Business Development?

Artemio: 100%. Qué bien que le estén dando la vuelta a todas estas cuestiones y que no se queden nada más con los brazos cruzados y diciendo “uf, bueno, a ver qué hacemos ahora”.

Queríamos preguntarte, Iván, ¿cuál ha sido tu mayor lección haciendo Business Development o en esta dirección de crecimiento?

Iván: Yo creo que la principal lección, y a mí me gusta decirlo de esta forma, es que uno no debería de enamorarse de la solución o del producto. Uno debería enamorarse del problema. ¿Cuál es el problema? Es que el bien raíz es increíble pero no es accesible para todos, cuando puedes comprarlo, es muy estable en el largo plazo pero es un rollo administrarlo o entenderle a cuál es la mejor zona para comprar, etcétera. Entonces vas viendo los problemas y, finalmente, el producto, la solución, el MVP, tu 2.0, el pivote están 100% enfocado en cómo resolver ese problema. Si te enamoras de la solución, si te enamoras del producto, te aferras. En su momento, nosotros tuvimos un trimestre donde estábamos necios en que tenía que ser blockchain, en que tenía que ser transacción 100% digital entre los dos usuarios, y quizá es una de las grandes lecciones el decir empecemos otra vez desde cero y salgamos un poco de la caja y no perdamos de vista el norte que es que queremos llevar inmuebles a muchas personas.

Y la otra es que no hay fórmula mágica. No hay recetas mágicas, no hay ABC, este libro de Sanborns de 5 fórmulas mágicas para tener el growth hacking más increíble, no existe. Hay que estar iterando y hay que estar basándose en prueba y error, tener la resiliencia para recuperarte rápido de los errores y los fracasos y tomar el aprendizaje e implementar nuevas cosas hasta que descubres cómo.

Si no existiera la restricción del tiempo, ¿cuál sería la estrategia de Iván para escalar una startup?

Rodrigo: Excelente, Iván. Eso también nos conecta un poco con la siguiente pregunta que te queríamos a hacer. Si tuvieras el privilegio del tiempo y fueras a volver a empezar o estuvieras en la posición en la que pudieras volver a tomar estas decisiones, ¿cuál sería tu estrategia para escalar una startup?

Iván: Esta es una pregunta muy importante. Yo creo que, si no tengo la restricción del tiempo, definitivamente sería dedicarle toda la vida al product-market fit porque las startups no tenemos tiempo, entonces tú levantas cierto capital y vas a encontrar el product-market fit antes de que se te acabe el capital, porque cuando encuentras el product-market fit entonces empiezan tus primeras líneas de ingreso y eso es más o menos lo que te permite justificarle al siguiente fondo para la siguiente ronda de capital que ya le entendiste. Pero entonces este tema te hace tomar decisiones aceleradas o precipitadas y donde a lo mejor puedes perder de vista qué es lo que realmente quiere el mercado, lo que realmente le cambia la vida, le incrementa la calidad de vida, le mejora o resuelve un problema o le mejora las condiciones actuales que tiene, porque, cuando lo encuentras, cuando hay product-market fit, entonces es una cuestión de escala, el mercado ya te premió que esa idea que tuviste le hace sentido y te puede dar una oportunidad.

Artemio: Claro y es ahí donde se mezclan dos factores fundamentales de nuestro ecosistema, que es que desarrollamos productos escalables que se pueden comer mercados de la noche a la mañana, metafóricamente, e inversiones súper agresivas por parte del ecosistema de venture capital y ahí sucede lo que se conoce como la disrupción de las industrias. Me encanta, creo que el product-market fit y dedicarse 100% a eso, hasta que no lo tienes, no puedes dar un siguiente paso, ni siquiera puedes terminar de crecer si no tienes eso, realmente es lo primero que hay que taclear.

¿Cuáles son tres formas de matar una startup?

Artemio: Iván, ¿cuáles son tres formas de matar una startup?

Iván: Hay muchas formas de matar una startup, pero yo creo que la primera es creer que, cuando levantaste una ronda de capital, ya lo lograste. Yo veo muchos emprendedores que solamente están trabajando para eso. Entonces todos sus decks, el pitch y el MVP los están diseñando para el inversionista ángel o para el venture capital. Cuando levantan, luego no ven qué sigue después y es cuando se empiezan a cometer muchos errores.

La segunda es pensar que ese capital lo vas a destinar para pauta publicitaria en Facebook y Google. La gran pregunta que le hace el venture capital siempre a los emprendedores es qué vas a hacer con ese dinero y la respuesta fácil es dárselo a Facebook y a Google. Y este proceso de pensar que el capital tiene que estar destinado para las pautas es no entender el costo de adquisición del cliente y pensar que son dos fases, y esto ya está cambiando mucho, antes se pensaba en dos fases: fase uno, no me importa mi costo de adquisición de cliente, si yo levanté $10 pesos, los $10 pesos se van 100% a captación de mercado o de nuevos usuarios y ya que tengo a los usuarios, entonces ahora sí es cuando empiezo a tratar de mejorar el producto y optimizarlo para hacerlo rentable pero ahí se te puede acabar el tiempo y hemos visto casos de muchísimas startups, incluso del tamaño de Uber, WeWork, Airbnb, que revientan porque su enfoque fue comprar el mercado sin medir realmente esta relación de costo de adquisición de cliente versus rentabilidad.

Y yo creo que la tercera es pensar que la startup tiene que vivir siempre en el concepto de su fundación, que es como esta startup de garage, cuando dices que lo que nos mueve es la parte filosófica de decir que queremos cambiar el mundo y algún día lo lograremos, pero la escala requiere procesos, requiere estructura y, a lo mejor, requiere abrirse un poco a esa cultura corporativa contra la que a veces muchos startuperos estamos. Y, a lo mejor, en esa gran escala, los procesos de institucionalización es tu siguiente paso. Yo siempre les digo que vean a Google, vean a Facebook, son estructuras enormes que están institucionalizadas. Lo del garage ya quedó 20 años atrás.

Artemio: Sí, 100%. De hecho, esto que mencionas me recuerda a un capítulo en el que platicamos con Maricarmen Herrerías de Casai, ella es directora de operaciones, y nos contaba que, en tu plan de operaciones, tienes que también proyectar tu crecimiento. Entonces, tú ahorita tienes cierto número de usuarios pero ¿cómo se ve tu empresa con 10 mil usuarios o con 100 mil usuarios? ¿Cómo se ve tu empresa a lo largo de este crecimiento en lo que va escalando tu startup?, para que lo pueda considerar este departamento de operaciones o tengas un poco previsto el cómo va a lucir esta fotografía.

También, esto que mencionas me recuerda a una entrevista que dio hace poquito Mark Zuckerberg hablando como del cambio de Meta, y justo ves ahí el poder de lo que fue una startup, que ya es una institución, él habla mucho de cómo la visión que tienen de construir este metaverso y todo este tema de realidad aumentada y realidad virtual, él menciona cómo Facebook, al hacer esa movida, realmente se convierte en una de las empresas que trae esta bandera de exploración en ese espacio y es como el lugar que atrae a todo el talento y a las mejores mentes que están buscando innovar en materia de realidad virtual o realidad aumentada. Como que, en un punto, tú tienes una startup pequeña que busca solucionar un problema, que se enfrenta con estas problemáticas de startup, de encontrar el product-market fit y, después, te puedes convertir en una institución que empuja las fronteras del conocimiento o que puede jalar talento de muchísimos lados, sí son dos cosas completamente distintas y tienes que saber, como dueño de negocios, que, si creces, vas hacia allá, no te engañes.

Iván: Coincido perfectamente contigo, de hecho, conozco perfectamente a Maricarmen, especialmente porque acabamos de cerrar una alianza con Casai, lanzamos el primer proyecto de 100 Ladrillos en Ciudad de México, que es Living Roma Norte, es un edificio de cinco departamentos que va a estar operado por Casai y estamos felices porque es una alianza muy potente porque ellos están revolucionando la manera de hospedarse en lugares de estancia corta y, por nuestra parte, puedes ser dueño del edificio que está siendo operado por Casai.

¿Cuáles son los retos más grandes a los que se enfrenta Iván Carmona y 100 Ladrillos en los próximos años?

Rodrigo: Iván, ya para cerrar, esta última pregunta es de nuestras favoritas. Nos encantaría seguir platicando pero, si no, la edición de estos capítulos no termina nunca. Ante los retos que enfrenta 100 Ladrillos y tú como CBDO en los próximos años, ¿qué te quita el sueño?

Iván: Nosotros creemos que podemos ser la principal plataforma de financiamiento colectivo inmobiliario de México y Latinoamérica y creo que el nivel de innovación que hemos podido implementar está haciendo que muchos ojos volteen hacia nosotros.

Lo que me quita el sueño es que no tengamos esa velocidad de ejecución, yo creo que nadie quiere ser el Yaxi de Uber, el Hi5 de Facebook. Y no importa quién tuvo la idea primero, importa quién la escaló. Y quizás eso que me quita el sueño es también el motor que hace que todos los días me levante para encontrar el cómo escalamos sin perderle un sólo minuto y eso también nos hace ser humildes y poner los pies en la tierra y pensar que qué padre que tuvimos la idea y ya somos una fintech, pero nos falta muchísimo, todavía no hemos podido proveer de bienes raíces a todos los mexicanos y ahí es donde está puesto el ojo para que hagamos todo lo posible por escalarlo.

Si en un futuro no lo logramos, ya sabrán ustedes que me quitaba el sueño por lo mismo.

Artemio: Ya quedó registrado que era eso. Pero genuinamente les deseamos lo mejor en su camino, Iván. Esto ha sido una charla súper cool, muchas gracias por tomarte el tiempo de venir acá a compartir con nuestra comunidad de emprendedores y líderes de startups.

Rodrigo: Y también vale la pena, para quienes nos escuchan, recalcar esto último que dijiste, que es valiosísimo, que es que quien escala la idea es quien se lleva el premio y nosotros, como somos un estudio de interfaces, por ejemplo, nos encontramos con muchos clientes o prospectos de clientes, gente que llega con nosotros queriendo firmar un NDA encima de otro NDA y que nadie sepa la idea, que esto es un secreto, nadie se puede enterar, y nosotros decimos que sí, firmamos lo que necesites pero, al final es ¿tú estás preparado para llevar esta idea al mercado y requiere este secretismo que propones? Y nosotros creemos que no, que todo se trata de ejecutar y de dar la vuelta, de hacer más rondas, de iterar y mejorar el producto y después escalarlo, como dices, pero me da risa. Esto es muy valioso, Iván.

Iván: Estoy totalmente de acuerdo contigo.

Artemio: Le recuerdo a toda la gente que nos está escuchando que en cuandoelriosuena.com pueden encontrar el call to action de nuestra newsletter para que se suscriban y reciban una notificación cada que saquemos un capítulo nuevo. En ese mismo correo que reciben con la newsletter viene también el link de nuestra comunidad de Discord, donde estamos pretendiendo reunir a todos los emprendedores de Latinoamérica que quieran formar parte de esta comunidad, hay un canal donde nos decimos buenos días, donde compartimos recursos, libros, documentales, películas que crean que sean valiosas para la comunidad, nos podemos pedir favores ahí, es un lugar tan nuevo que esta es nuestra propuesta pero la iremos moldeando entre todos nosotros. Se los repito: estamos en un momento histórico para Latinoamérica así que conozcámonos como nosotros lo estamos haciendo en este podcast pero a través de este canal de Discord. ¡Nos vemos a la próxima en Cuando el Río Suena!

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