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el 101 de la protección legal digital

El 101 de la protección legal digital - Salvador Camacho

Salvador Camacho Kalpa

Founder

Inauguramos nuestro podcast platicando con el abogado digital Salvador Camacho, con quien exploramos cuáles son las consideraciones legales de la siguiente década para un negocio con prácticas digitales.

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Transcript

Artemio: Bienvenidos todos a la primera edición de Cuando el río suena, un podcast traído a ustedes por Acueducto, nuestro estudio de diseño estratégico y transformación digital situado aquí en Ciudad de México. El propósito de este podcast es reunir gente que está alrededor del mundo de los negocios digitales para que nos compartan su sabiduría, insights y demás consejos que puedan servir a todas las personas que están adentrándose en este mundo para utilizarlo como una herramienta de negocios. Me encanta, me llena de orgullo que nuestro primer invitado sea el mismo Salvador Camacho, un abogado muy reconocido aquí en la Ciudad de México, y me permitiré leerles un poco de su semblanza curricular.

¿Quién es Salvador Camacho?

Artemio: Salvador es cofundador y CEO de Kalpa Protección Digital, la primera consultoría en México especializada en nombres de dominio y protección de activos digitales. También es cofundador y presidente de GGWP Foundation, que es la primera ONG en México enfocada en utilizar los esports como un agente de cambio social. Forma parte del grupo de trabajo de ICANN, que revisará las políticas relativas a conflictos de nombres de dominio y propiedad intelectual a nivel internacional y, además, cuenta con la residencia digital de Estonia.

Chava, es un honor tener de aquí y espero que podamos ahondar en tu cabeza y en toda la sabiduría que tienes en ella.

Salvador: Mi querido Arte, mil gracias por la invitación. Sabes que siempre es un gusto, yo muy contento de participar, de colaborar. Más que enseñar, venimos a platicar y a aprender también porque, finalmente, de las dudas que ustedes tienen y del trabajo que ustedes generan como creadores es de lo que yo vivo. Finalmente, yo dependo de lo que hagan ustedes, de lo que creen y siempre estamos para apoyar.

¿Qué aspectos legales deben considerar los emprendedores digitales?

Artemio: Bueno, Chava, pues ahora que queremos platicar un poco de todo el ámbito legal en este mundo digital. ¿Por qué no comenzamos hablando sobre la protección legal en el mundo digital y contratos para negocios? Si fuéramos alguien que está abriendo apenas su primer sitio web, su ecommerce o que está haciendo su primer modelo de suscripciones, ¿qué aspectos legales nos invitarías a considerar o si hay ciertos estándares en esta industria? ¿Qué crees que es lo primero en lo que uno tiene que decir “tengo que cubrirme de esto”?

Salvador: Creo que, en primer plano, o sea, lo fundamental, es entender y estar bien consciente de que internet no es un mundo sin reglas ni sin leyes. O sea, en algún punto sí lo fue, pero hace muchísimo y me refiero a cuando iba naciendo, cuando se comercializó en Estados Unidos con el acta de Bill Clinton. Se genera la comercialización de internet y, a partir de ahí, empieza a haber diversas conductas que se consideraron, en su momento, normales. Después, se hace un tema de legislación al respecto y empiezan a decir “oye, esto no está bien”.

Artemio: Claro, siempre empieza así, con un vivillo que anda haciendo x o y, lo cachan, ven que es todo un sistema lo que hay detrás de ciertas prácticas

Rodrigo: Y dicen “ya no más, es momento de organizar un poco todo esto”.

Salvador: Sí, dicen “es momento de hacer algo”, y, finalmente, es una cuestión también bien interesante. Es normal y es natural que el derecho y la práctica del derecho y los tribunales y todo lo que está alrededor de las leyes y del derecho esté atrasado a la tecnología. No es que sea un punto de “¿por qué no hacen leyes?”, porque así es, así ha funcionado, va demasiado rápido porque, en el momento en el que si tú como legislador empiezas a legislar sobre una tecnología en específico, estás cayendo en el error, es un error de una ley que va a dejar de ser vigente en algunos años, en cualquier momento, cuando salga otra tecnología que supla a esa que se está utilizando y que es la más utilizada por todo el mundo.  Aunque parezca que se va a quedar para siempre, en algún momento cambia, desaparece.

Artemio: Incluso es la misma psicología detrás de un producto, puede terminar cambiando. Es como si, en este momento, años atrás, se hubieran regulado las prácticas de Vine y ahora ya no existe. Es como si ahorita se pusieran a regular las prácticas de TikTok y, en unos años, quién sabe si siga eso.

Salvador: Exactamente. Cuando fue todo el tema de Napster, había quienes querían legislar la plataforma, pero no. Lo que teníamos que legislar era sobre la acción, que es el tema de compartir derechos de propiedad intelectual sin autorización a través de una plataforma digital, lo cual dista mucho y sigue cubriendo hasta ahorita el cómo funcionan las plataformas digitales. Entonces creo que la primera parte es saber que sí hay ciertas reglas, sí hay leyes alrededor, sí puedes cometer ciertos delitos o infracciones al hacer algo en internet, entonces hay que estar muy conscientes de eso. No es como para asustarnos y decir “no hagas nada, no saques nada de ningún lado”, sino estar conscientes de eso.

Sobre eso es empezar a trabajar ciertas bases para el proyecto en específico. En ese sentido, por ejemplo, un sitio web, comencemos con el paso uno de todo: abrir tu sitio web. Empezar con el tema del registro del dominio y, sobre eso, en cuanto a lo que vas a hacer dentro del sitio, siempre es fundamental, número uno, si vas a recabar datos personales, contar con el tema del aviso de privacidad y tener una política de cómo los vas a manejar. Finalmente, es bien importante el tema de los datos personales, es un tema de información y de únicamente decirle al usuario “oye, voy a usar tus datos para esto”. Si yo en el aviso de privacidad le estoy diciendo al usuario “y los voy a vender y se los voy a dar a un banco y te van a estar hablando el sábado a las 9 de la mañana” y me contestan “acepto” …digo son exageraciones.

Rodrigo: Pero no tanto, ¿no? El ejemplo, en específico, podría resultar una exageración, pero el mismo tipo de prácticas terribles se usan para vender tu información o para ser targeteado por anuncios o si te escuchan o no los micrófonos e los dispositivos que tienes a tu alrededor.

Salvador: Exactamente. El punto es en cuanto a datos personales, obviamente ser muy consciente también de que hay una ley y de que hay leyes en otros países que también protegen el tema de datos personales.

Artemio: Claro, y que, si tus usuarios son de esos países, tienes que respetar sus políticas de privacidad, hay prácticas.

Salvador: Exactamente. Es precisamente a nosotros como abogados o viéndolo desde la parte legal es donde empieza la complejidad de cómo tratar estos asuntos.

Artemio: Son todas las consideraciones que hay.

Salvador: Qué es todo lo que tenemos o tendríamos que tomar en cuenta para generar documentos fuertes que se mantengan, aún y cambie ciertas cuestiones, y obviamente que sean un respaldo para el cliente nos está contratando para realizarlos, pero también que sean fiables para el usuario porque finalmente todos sabemos que la economía de datos es enorme, en muchísimos foros y en muchas notas se empezó a decir que los datos eran el nuevo petróleo, salió un reportaje de Forbes y tal. Yo no estoy de acuerdo en nada con esa definición porque el petróleo se va a acabar en algún momento, es un recurso no renovable. Los datos… cada uno de nosotros ahorita está generando datos a diestra y siniestra, todo el tiempo. La voz, la respiración que tenemos, incluso lo que estamos pensando que vamos a decir se puede hacer un dato de eso y, sobre eso, hacer predicciones de las palabras que estoy diciendo y, sobre eso, hacer una predicción de si en una hora voy a volver a decir esa palabra, son todo ese tipo de cuestiones.

Artemio: Como cuando alguien se acuerda de la secundaria, se acuerda siempre de X o Y recuerdo.

Salvador: Exacto, es algo que hace identificable a ciertas personas. Entonces estar conscientes de esa cuestión, estar conscientes de que los datos son un recurso que, mientras siga existiendo un solo ser humano, ahí están. Hemos visto mucho cómo estas nuevas empresas o grandes que ya no son tan nuevas, pues siguen siendo nuevas si lo vemos desde una perspectiva más histórica y más macro; sin embargo, el crecimiento es estratosférico porque lo que han sabido hacer, con lo que han sabido jugar, es con el manejo del entendimiento y la monetización de los datos. Entonces es estar conscientes de esa cuestión, no es tampoco para decir “no traten datos porque sería lo más tonto y lo más estúpido que yo podría ser”; sin embargo, hazlo bajo el esquema legal preciso y también con muchísima ética.

Finalmente, si hay datos que no vas a necesitar, ni siquiera te metas a recolectarlos. Por ejemplo, un formulario de contacto simple y sencillo, que está en todos los sitios web, pide el fundamental nombre, un correo electrónico y, quizás, un teléfono, y eso porque también la misma sensación de las personas ha ido cambiando, antes era como “sí, que me marcan el teléfono porque es donde me van a ubicar”. ¿Ahora quién contesta una llamada? Nadie, hasta da estrés contesta una llamada.

Artemio: Yo soy yo soy culpable de no contestar ni una sola de las llamadas que me entran

Rodrigo: Es que es complicado. En un mundo donde ya no es necesario, es hasta un poco invasivo. No dan la opción de elegir con tu tiempo qué es lo que quieres hacer, lo demandan en el momento específico.

Salvador: Exactamente. Es una cuestión de estar bien consciente de cuáles son los datos que realmente necesitas porque, por ejemplo, en un formulario de contacto, para qué poner qué genero eres o la edad es, de cierta manera, irrelevante.

Artemio: Si eres un servicio, una constructora, para qué quieres saber si es hombre o mujer quien te está contratando.

¿Existen riesgos al entrar al mundo digital sin una asesoría legal?

Chava, cuéntanos un poco de los riesgos que hay en aventarte a este mundo sin una asesoría legal o sin considerar por ejemplo que la privacidad es algo con lo que no se debe jugar o con que el internet ya no es un mundo sin reglas, que si no tienen todos estos estándares que se han ido construyendo en el tiempo.

Salvador: Creo que los riesgos están ahí latentes. Hay gente con muchísima fortuna a la que jamás le ha pasado absolutamente nada, es como en la vida offline, hay gente que hace cosas y cosas y jamás se mueren y nunca les pasó nada; sin embargo, hay quien hace una y con esa ya se le cayó todo el teatro. Por supuesto que hay riesgos, por supuesto que hay implicaciones, por supuesto que también hay gente que, precisamente, su trabajo es detectar gente que está haciendo mal las cosas, hay gente a la que le pagan para hacer eso. La cuestión es acercarse a alguien que también tenga los conocimientos. Algo que sí quiero dejar súper en claro es el tema de que no porque alguien sea abogado automáticamente va a saber de cuestiones de derecho digital o de propiedad intelectual. Es como ir al médico, si te duele la cabeza, no vas a ir con el podólogo, te va a decir “oye, tienes muy bien tus pies”. Entonces es un tema bien interesante como la perspectiva en general que tienen las personas de los médicos y de los abogados, que dice “es que es abogado, a ver, pregúntale, dime todos los artículos”.

Rodrigo: Además porque es una rama nueva, entonces no todos los despachos o no todos los abogados están preparados con las herramientas para entregar a sus clientes.

Salvador: Tiene más o menos de desarrollo unos 20-30 años, que ha ido creciendo y ha avanzado muchísimo pero que, técnicamente, es nuevo. En las universidades todavía no se enseñan muy bien este tipo de cuestiones, estamos haciendo ciertos esfuerzos en diversas academias, en diversas universidades, de empezar a generar estos espacios de discusión, de conocimiento porque precisamente eso va a incidir y va a generar que también la gente empiece a ver “oye, pues necesito un tema de mi marca, voy a consultar a un abogado de propiedad intelectual, si existe un tema de términos y condiciones para un sitio web, voy a buscar un abogado que sepa esos temas”. Entonces creo que eso es fundamental. Número uno, no arriesgarse a ir con cualquier abogado, que no es por demeritar ni menospreciar, sino que son ramas distintas. Por ejemplo, yo no sé de penal, de derecho penal, sé lo básico, pero jamás me atrevería a llevarle un caso de este asunto a alguien, no es ni ético, no es justo y no se vale. Entonces, creo que ese es el primer panorama, saber con quién te estás dirigiendo, digo, ya tenemos herramientas de búsqueda que nos ayudan a filtrar y, obviamente, también está el tema de las recomendaciones, finalmente, creo que es la parte fundamental del mundo legal y de la industria legal, que es por recomendación.

¿Cuáles son los errores más comunes que se cometen en cuestiones de derecho digital?

Rodrigo: Llevando todos estos casos sobre derecho digital, ¿Cuáles crees o cuáles consideras que serían los errores más comunes que cometen? En especial clientes que has tenido o el público en general, ¿cuáles son las cosas que no prevén o cuáles son las acciones que toman en una dirección equivocada? Si tuviera que escoger un top 3 de cosas que ya sabes que la gente no voltea a ver.

Salvador: Yo creo que el número 3 quizás sería una cuestión de empezar a generar un negocio y no darle esa seriedad de llevarlo a una sociedad a una empresa, constituir la empresa, darle una seriedad, porque eso es uno de los pasos más importantes para consolidarse. Entiendo muchas veces que hay gente que hace la apuesta y dice “¿sabes qué? voy a dejar que fluya un año y si en un año no pasa nada pues ya no, me sigo dedicando a lo que hago y no dejo mi trabajo o me dedico a otra cosa”. Es sumamente válido; sin embargo, ¿cuál es la cuestión ahí? que empieza a implicar ciertos riesgos en el momento en el que empezamos a negociar con otras empresas, con otras personas, generalmente hay contratos luego que dicen “oye, ¿cómo estoy seguro que me vas a cumplir con lo que me estás prometiendo?”, pues vamos a firmar un contrato, finalmente, quien se está obligando es la persona que va a proveer el servicio. Es muy distinto al momento decir “oye, pues yo tengo una empresa, que es la que se va a terminar obligando y que, en dado caso que llegue a ver un tema de incumplimiento, pues bueno se van en contra de los bienes de la empresa y no de la persona” que eso es lo que podría suceder. Hemos visto casos de desarrolladores independientes o diseñadores que incumplen el contrato, los demandan y son cifras de medio millón y, cuando vas sobre ellos y les dices “oye, pero ¿quien firmó?” y te dicen pues yo” y es directamente en su patrimonio, es algo bien complicado, es un tema difícil, complejo, que no es que sea imposible sacarlos, pero sí empieza a llegar como con un handicap, por así decirlo.

Número dos de errores es el tema de los avisos de privacidad, que es algo tan básico y fundamental para comercial, para ofrecer servicios, y también para captar ciertos clientes y empezar a generar muchísimas cuestiones, tracking, marketing, email marketing, todo esto, o sea, cómo les llega, qué les envías. El no contar con un aviso de privacidad es algo que de verdad, me ha tocado ver casos que es como “no lo necesito”, ¿seguro? Nos ha pasado que les decimos “¿cómo ves si te incluimos el aviso de privacidad?” y nos dicen “no, eso yo lo hago”. Y nos ha tocado ver casos incluso de empresas grandes, empresas que operan a nivel nacional, que se robaron el aviso de privacidad de una universidad, de una escuela, y lo empiezas a leer y no tiene nada que ver con lo que venden y dice “hablando de colegiaturas, el padre o tutor”, es otro caso que nos ha tocado ver y el caso leve es decirles “oye, está mal esto”. El caso fuerte es cuando ya alguien se empieza a quejar o cuando ya hay un tema de “oye recabaron mis datos y ni siquiera tenían aviso de privacidad, no sé qué están haciendo con ellos” y empiezan los problemas ya frente a una autoridad. Ahí es cuando dices “oye, esto lo pudiste haber resuelto fácil”.

Artemio: ¿Cómo es la ley respecto a alguien que infringe estos avisos de privacidad o qué hace la ley?

Salvador: Es bastante pesada, o sea, en papel es muy pesada y también el instituto, el INAI, la verdad es que últimamente ha empezado a luchar, a ponerse muy pilas, empezando a ver quiénes están incumpliendo con estas cuestiones, y las multas son grandes, pueden ir desde siete mil pesos la de menor gravedad hasta como veintitantos millones de pesos para cualquiera.

Rodrigo: Es sin contar una demanda particular de algún usuario, ¿no?, y encima de esa, la multa del INAI

Salvador: Exactamente. Un tema es la multa y otra es el tema de qué haya pasado con ese dato, por ejemplo, con una fotografía del usuario o de esa persona en específico que ni era usuaria del servicio y de repente se publicó, eso empieza a desencadenar más y más temas. Son cuestiones que se pueden resolver de tajo, de una. A nosotros nos gusta mucho hacer esta cuestión de prever, de dar consultoría, pero ¿cuál es el tema? Que, muchas veces, nos ven como un seguro de algo, realmente no lo vas a necesitar hasta que sucede algo, pero es también un tema de educación, finalmente es algo que nosotros hemos buscado darle la vuelta y que nos vean como una parte del negocio, al contrario, lo veo como “es algo que necesito, qué flojera, voy a tener que ver al abogado”.

Artemio: Justo también nosotros adoptamos un poco un modelo así, como de este servicio que te estamos ofreciendo, más allá de si cuesta X o Y, pues hazte preguntas como por qué necesito esto, qué pasa si se hace mal, si se hace mal tu parte legal estás perdido, si se hace mal tu parte de diseño también estás perdido. Es como darle ese valor y, como tú lo dices, muchas veces puede plantearse así, como si tú tuvieras que destinar cierto presupuesto a tener un seguro en estas materias, cuánto estarías dispuesto a considerar, porque realmente un acuerdo que permite esa relación en la que tú dices bueno estoy cubierto en la parte legal o en la parte de estrategia o en la parte de diseño, esto es mucho más cómodo para ti como empresa, sobre todo, en temas que importan tanto que son como el cómo te ves o el cómo te vas a defender ante un caso de estos o prever.

Salvador: Es un punto en el que nosotros igual nos hemos dado mucho a la tarea de, número uno, saber qué es lo que realmente necesitan los clientes, porque hay muchísimos despachos, pero el tema es cómo compites en una cuestión que, por ejemplo, todos lo podríamos, hacer un contrato, cómo resalta así, cómo te distingues de entre todos esos. Desde nuestra perspectiva ha sido un tema de ser muchísimo más amigables y afables, y también entender el negocio. Parte de nuestro desarrollo, ha sido entender cómo funcionan las plataformas digitales, cómo funcionan los negocios digitales porque si no, cómo vamos a asesorar, cómo les vamos a decir “oye, es por aquí, evita esto, esto hazlo, pero hay un poquito de riesgo entonces tenlo en consideración, te lo dejamos a ti si lo quieres hacer o no”. Porque también la gente está muy acostumbrada a que el abogado siempre dice “no se puede hoy, no puedo, no se puede”. Obviamente sí hay cuestiones que le tienes que decir “oye, esto evítalo, que ni se te ocurra, evítalo a toda costa”, pero hay otras que también es como “a ver, cuál es el modelo de negocios, este dato, este costo-beneficio” Es un tema de hacer un análisis global de cómo se va a hacer o también si no entendemos la plataforma, si no entendemos lo q quieren hacer, si no entendemos el negocio y cómo lo monetizan, ¿cómo vamos a hacer un contrato de lo que no estamos entendiendo? No es lo mismo un contrato de una constructora a un contrato de desarrollo de un commerce. No tienen nada que ver, tienen puntos similares, pero la parte medular y lo fuerte es totalmente opuesto porque son servicios totalmente distintos.

Ya para acabar, el top uno, el más triste y el que, no es que me dé coraje, sino como tristeza, es el punto en el que una startup o un emprendedor tiene una gran idea, la desarrolla, invierte tiempo, le invierte dinero y jamás la protege, jamás, y, de repente, sigue caminando y ve algo y dice “eso se parece mucho a lo que yo estoy haciendo”. El top uno de errores que yo he visto dentro de mi profesión y de lo que nos dedicamos es especialmente cometer el gran error de creer que la protección, ya sea de la marca, de la invención o de esa obra que se generó es algo que se tiene que hacer al final de todo el proyecto porque, muchas veces, los inventores o los creadores no le dan esa importancia porque es como “ha nadie más se le va a ocurrir”, “oye, pues ya se le ocurrió a alguien más, pero lo hizo después de ti y lo fue a registrar. Te ganó”. Cuestiones de ese tipo, me ha tocado ver casos bien tristes en los que hay grandes ideas, proyectos que ya gastaron una buena lana y tiempo, que van al IMPI y les dicen “es que ese nombre ya está”. Parte de lo que yo digo mucho de broma es que todo mundo se cree muy creativo hasta que hace una búsqueda en el IMPI.

¿En qué momento es buena idea registrar tu marca en el IMPI?

Artemio: Es distinto meterte al IMPI y ver que todos los sufijos que acaban en tech ya los tiene el Tec de Monterrey. Y esto que mencionas es tristísimo porque luego mucha gente no considera que la diferencia entre que tú idea arranque, en comparación con una gran empresa, muchas veces es el capital y tú puedes tener una gran idea corriendo con apenas 10 mil usuarios, por así decirlo, llega alguien con cien veces más capital que tú y así de rápido se la come, viendo algo que ya funciona, que no está protegido, aplico el modelo y listo.

Salvador: Es ese el problema, pero, al mismo tiempo, es como la gran ventaja porque, finalmente, aprovechando las cuestiones digitales y todas las plataformas que tenemos, en el momento en el que tú lanzas algo, pero ya lo tienes protegido, y le empiezas a dar un punch, aún así el que más capital tenga va a ganar, si tú ya tienes cierta protección sobre eso que estás haciendo en específico, sobre la marca, el nombre, la invención, lo que tú quieras, ya es más complicado porque finalmente el IMPI sí termina de ser muy parejo en esas cuestiones. Me ha tocado asesorar a algunas empresas y sí hacemos las búsquedas y le decimos “esto ya lo tiene alguien más” y nos dice “no importa, regístralo”, le decimos “¿seguro? porque va a pasar esto, la van a negar por tal”, nos pregunta “pero ¿ese quién es?” y buscamos y es un restaurantito, es una empresa de lo que sea que nomás tiene un Facebook”.

Artemio: Una empresa de esas que desde su cocina hacen todo, un podcast, un programa.

Salvador: Es súper importante, es de las más grandes recomendaciones, que a la par de que se va iniciando el proyecto, ya que se tiene bien concretado el modelo de negocios y el nombre y todo alrededor del negocio, acudir inmediatamente al tema del registro de la marca porque, finalmente, el IMPI también tarda mucho, si te va bien, en cuatro meses tienes tu marca, si no, se puede ir hasta seis meses, si te requiere el IMPI y te dice “oye, hay una que se parece” y contestas, te puedes ir al año, entonces también es una cuestión de tener esos tiempos en consideración, de decir “oye, yo quiero lanzar en enero del otro año, entonces voy a registrar la marca en marzo o abril, si puedo, antes”. Porque eso sí es bien importante. También he visto muchos proyectos que se caen porque van con inversionistas, tienen la idea más grande le ves el potencial y al momento que le dicen “oye, ¿ya tienes registrado todo?”, “no eso lo vamos a dejar para después”, pues para después ya no hay porque dar dinero como inversionista por algo que no está asegurado, que no es seguro que yo voy a tener y que simplemente alguien más se lo va a poder copiar, se lo va a piratear, ya no me va a convenir a mí como inversionista.

¿En dónde se registra un nuevo software?

Rodrigo: Aprovechando que estamos tocando este punto, porque nosotros trabajamos mucho con open source, bueno pues las regulaciones para registrar diferentes tipos de cosas son diferentes. Con una marca, por ejemplo, el camino yo creo que para el escucha común es bastante claro, tú tienes una marca, tienes un logotipo, juntas esos materiales, cumples con los requisitos del IMPI y se hace este trámite del que hablabas. Pero cuando se trata de software, entiendo que son las funcionalidades las que puedes registrar, mas no el código, eso es eso es algo que quien escucha este podría ser muy interesante entender muy bien cómo funciona.

Salvador: Con el tema del código es bien interesante porque, como bien tú mencionas, el código es algo funcional, es algo que tiene una utilidad. En Estados Unidos se protege de la forma que tú acabas de decir, a través de un registro del software para la funcionalidad en específico, sería más cercano a una patente. Sin embargo, lo que pasa en México ha sido un caso súper curioso, aquí se protege como una obra, es decir, tu software tiene la misma protección que una que una canción escrita, que un poema o que una novela.

Rodrigo: Es una locura.

Salvador: Es una de las críticas que yo he tenido durante mucho tiempo porque el software atiende a una funcionalidad, no atiende a cómo está escrito el código.

Rodrigo: Claro, y ¿qué pasa si en el futuro en ese código se optimiza para funcionar mejor, para complementarse con otras cosas? ¿hay que re registrarlo así con la nueva letra de una canción?

Salvador: Eso, registrar otra vez el código, lo cual es una, insisto, de las mayores críticas que he tenido durante mucho tiempo porque no puede ser, no es lo mismo. Esto viene de los 90s, en el noventa y tantos que se creó la Ley Federal del Derecho de Autor, ahí se incluyó el tema de software, o un poquito después, pero por qué voy a llevar un código, o sea, en papel o en un CD, porque, de verdad, tú vas al INDAUTOR, es de los requisitos que te piden

Artemio: ¿Es en INDAUTOR el registro? Es una obra, literal.

Salvador: Exactamente. Entonces te dicen “imprime las primeras tres páginas del código, y las tres últimas", eso lo presentas junto con el disco donde está todo el código y eso es lo que registras. Las primeras tres páginas del código no sirven de nada porque son puras anotaciones iniciales del código y las tres últimas son firmas, es de quién lo hizo. No tiene una mayor utilidad.

Rodrigo: Y no hay ninguna demostración de cuál es la funcionalidad final del código, ¿no? De cuál es el porcentaje del código que es el funcional real de tu empresa o de tu idea, pues no importa. Podrías intentar acomodar las primeras tres páginas.

Salvador: Pero eso también es un problema porque todo lo que se protege en INDAUTOR empieza a formar una base de datos que tiene el INDAUTOR, que es el registro artístico de las obras más grande que tiene el país, todas las obras están ahí registradas, pero puede ser público también. Entonces, si a ti se te ocurre en las primeras tres páginas, que ni te va a caber el tema fundamental del código, pues tienes esa en contra, que alguien más en algún punto podría revisarlo y saber de qué va.

Artemio: Además, pierde todo sentido cuando alguien entrega algo escrito en cierto idioma de código, llega alguien con otra cosa, no sé, Python, y es lo mismo, pero como ya es otro lenguaje, ya es otra letra, ya puede ser otra obra aunque te esté copiando toda la idea.

Salvador: Sí, creo que sí debe haber una actualización en cuanto a cómo se protege el código en México porque es irrisorio. A mí me ha tocado darle asesoría a clientes extranjeros que me dicen “oye, tenemos un código que queremos proteger”, les platico cómo es y, de verdad, les da risa y me dicen “ya, en serio. ¿Cómo es? La verdad no me da confianza, no le veo sentido, ¿para qué?”. Entonces tenemos otras formas, hemos desarrollado ciertos métodos dentro del despacho para llevar a cabo esa protección, un poquito más cercano a tratarlo como es la vida real, porque muchísimo también del código hay gran parte que es código reutilizado, la mayoría de los desarrollos tienen código reutilizado y códigos de software libre para acelerar el desarrollo.

Artemio: Una nota para todos los desarrolladores que están escuchando esto: el sitio web de Acueducto está hecho con open source.

Rodrigo: Todo el código que utilizamos es 100% open source y, si les gusta y les parece que algo de ahí les sirve, lo pueden consultar en nuestro GitHub, buscando Acueducto Studio y ahí encuentran cómo fue creado lo nuestro, por si quieren llevarse algo.

Salvador: Eso está buenísimo porque, finalmente, también es hacer bien patente y notorio el hecho de que cuando tú creas algo, es tuyo, la creación es tuya, y tú eres quien va a decidir qué hacer con ello. Si lo quieres dar y decir “no me importa, agárrenlo, utilícenlo, este lo pongo aquí con esta licencia”, es estar bien conscientes. Y si, por el otro lado, ya sabes que tú sí quieres que te paguen porque te costó tus horas de desvelo, mi dinero, mi tiempo, entonces es algo a lo que tú tienes derecho. Yo igual he estado en un buen de foros en los que dicen “es que todo debe ser gratuito en internet”, y se nota que, quién dice eso, nunca ha escrito algo, que nunca he hecho un track o una canción, nunca ha estado del otro lado

Rodrigo: O que viven de algo más y, además de eso, lo hacen por hobby.

Salvador: Justo en el momento en el que te das cuenta del esfuerzo que representa hacer un track de 4 minutos y de todo lo que implica es el momento en el que empieza a reconocer. Ya si el artista dice que lo va a regalar es muy distinto, de ahí viene estrategias o lo que sea, pero él decide.

Todos somos autores, eso también es algo bien interesante, todos, en algún momento, creamos algo, todo el tiempo estamos escribiendo, un tweet puede ser susceptible a estar protegido por derechos de autor, por supuesto, si es una idea, un post en Facebook de una opinión de algún tipo, algún poema, incluso un Vine o una story de Instagram, un post, todo eso tiene contenidos de derecho autor que es, finalmente, lo que estamos generando todo el tiempo en las plataformas, estamos generando contenido y, si bien hay ciertas reglas dentro de las plataformas, por ley, también es un contenido que estamos desarrollando nosotros y al cual tenemos ciertos derechos. Regresando rápido al tema del código abierto, por supuesto que hay cuestiones que, si se desarrollan con ese código, pero que distan mucho, por supuesto que se pueden proteger. ¿Cuál es la cuestión? Que aquí se protegen de ese tipo que les platiqué.

Artemio: Mejor hacerlo como un secreto empresarial que como una obra musical donde nada ahí me parece que tiene sentido.

Salvador: Es una locura, no es nada práctico, es algo que no tiene sentido es algo que, lamentablemente, los legisladores no han puesto el ojo.

Rodrigo: Eso es una muestra clara de nuestra desactualización, no hacer nada al respecto de los temas digital.

¿Qué pasa con usuarios y con empresas cuando copian o roban un dominio?

Artemio: Y, mi Chava, poniendo un caso de ejemplo, a ver, ¿qué nos puedes contar qué pasa tras esa cortina? Supongamos que a mí me llega un correo de un dominio que es Santander.edu, me piden mis datos, los doy y resulta que Santander.edu lo compro alguien que está en Puebla, que se vio muy vivo, y empezó a mandar correos pidiendo datos y clonando tarjetas por aquí y por allá. ¿Qué pasa en este caso? ¿Es culpable es el dueño del dominio? ¿Qué está pasando ahí? cuéntanos un poco.

Rodrigo: Y ¿cómo aplica esto para emprendedores que pueden haber ya registrado su dominio? Es su modelo de negocio, su idea echada a andar y después alguien tiene un dominio similar.

Salvador:  Esa parte es bien interesante y la voy a dividir en dos: desde el usuario y luego como empresa que le pasa este tipo de cuestiones.

Como usuario, creo que debemos tener un poquito de ese sentido común, así como somos cuidadosos en el mundo offline, cuando cruzamos una calle volteamos a los dos lados, aunque sepamos que es de un solo sentido, volteamos a los dos, así debe ser con la materia legal. Creo que siempre como usuarios debemos estar muy pendientes de lo que estamos haciendo online, a quién estamos dando datos, si un correo nos llega y yo ni siquiera tengo tarjeta en Santander… si no tengo una cuenta, ¿por qué voy a recibir un correo de ahí? Ahora bien, ¿por qué me están pidiendo mis datos por correo electrónico? No tiene sentido, si fuera eso, me llamarían para que fuera el banco, etcétera, los bancos tienen sus procedimientos. Como usuarios hay que ser estar muy alertas porque los scams en internet están así todo el tiempo, todo el tiempo están sucediendo. Ya estamos casi a 30 años del fraude nigeriano, ¿no se acuerden de ese?

Artemio: Cuéntanos lo del fraude nigeriano.

Salvador: Fue un fraude muy famoso en los noventas, cuando empezó internet, entonces te llegaba un correo de un supuesto príncipe africano que decía: “mi país está en guerra y yo soy el hijo del rey entonces mataron a mi papá, pero yo tengo una cuenta de banco y los fondos están congelados. Si me ayudas a depositar 10 dólares se descongela la cuenta, yo puedo volar a Suiza, voy al banco y de ahí te haré una transferencia y te quedas con la mitad de mi herencia de príncipe”. Hubo muchísima gente que cayó porque era como “claro, 10 dólares y me van a dar 50 millones de dólares”.

Artemio: Eran tiempos que, tal vez, ninguno de nosotros vivió, de la inocencia digital, eran tiempos donde mail que te llegaba, según cuentan, mail que leías. No era tanta la cantidad de cosas que te llegaban.

Rodrigo: La infancia del filtro de spam.

Salvador: Era como cuando recién abres una cuenta de Gmail y solo tienes los de bienvenida de Gmail, y te llegaba algo y decías “a ver, esto qué es”. ¿Cuál es la cuestión? Que sí había muchísima gente que entraba a internet y pues es como cualquier tecnología, nadie te enseña a utilizarla hasta que ya se sientan las bases y ya hay alguien que te empieza a decir “oye, haz esto, evita esto”, pero, para que pase eso, pasan años.

Rodrigo: Y ya existe consenso en los riesgos, ya todo el mundo está de acuerdo y saben “aquí es donde más meten la pata”, como lo que le dices a tu hijo antes de salir de tu casa de “no hables con extraños”, bueno pues ya hubieron muchos extraños que obraron mal y entonces eso se convierte en un consejo, pero no existen hasta que no se regulariza la tecnología.

Salvador: Y en temas digitales, es curioso porque son los mismos consejos de antaño, pero llevados a un mundo digital. “No hables con extraños”, te llega una solicitud en Facebook de alguien que no conoces, no lo aceptas y ya. Simplemente es un tema de estar alertas de aplicaciones, sí tomarse un poquito el tiempo de ver quién desarrolló la aplicación, cuáles son los comentarios, cuál es el rating, está segura o no. En dispositivos Android todavía hay muchísima más inseguridad por el tema de que no hay este análisis por parte de la plataforma.

Rodrigo: Está complicadísimo porque hay gente que es completamente iliterata digitalmente y no es hasta que no se empapan de lo que es real y de lo que no es real.

Salvador: Hasta que sucede, y todavía está como esa distinción. Hace rato les decía que esto es real, o sea, lo que pasa en un chat, si te ofenden, es una ofensa real. Si es bien interesante el hecho de entender que lo digital forma parte de nuestra vida diaria, forma parte de nuestra vida real, ya no es este punto en el que llegamos a la casa, te conectabas, estabas ahí y luego tu mamá descolgaba el teléfono y se te cortaba el internet.

Rodrigo: Y un robo de identidad pues es un robo de identidad, aunque suceda online u offline. Dijiste que lo dividías en dos aspectos, el primero, por parte del usuario. Antes de que nos movamos, un tip por si algun escucha tiene una duda sobre si su correo es o no de una fuente fidedigna: la última palabra antes del punto es el dominio real y, después del punto, pues tendrá el .com.mx, eso puede variar, pero todas las palabras y los puntos que hay antes de la última palabra, todo eso está dentro de la última palabra. ¿Estaré siendo claro para los escuchas?

Salvador: Creo que lo que quieres hacer es explicar cómo está conformado el dominio.

Rodrigo: Claro, si tú tienes un dominio que dice Banamex.soyundominiodementira.com, no es un correo de Banamex, es un correo de dominiodementira.com, donde Banamex es una carpeta que tienen guardada dentro de su servidor, a diferencia de si es pagatutarjetadecrédito.banamex.com entonces puedes confiar en ese correo, es esa pequeña distinción.

Salvador: Quizás no necesariamente, porque, justamente, lo que hacen las personas que se dedican a estas cuestiones es que generan dominios con ese tipo de denominaciones, por ejemplo, creditobanamex.com, y puede ser que, ese dominio, Banamex no se preocupó en registrarlo y, en algún momento, alguien más lo registra y, a través de ese correo, empiezan a hacer la solicitud de datos. A nosotros nos tocó ver casos bien interesantes de la Comisión Federal de Electricidad que, literal, el dominio era cferemates.com, entonces ahí sí fue un tema bien desarrollado. Literalmente, clonaron el sitio de la CFE, era idéntico, las imágenes, tenían unos soniditos, color, todo.

Rodrigo: Eso es muy fácil de hacer, además.

Salvador: Sí, tampoco es que es algo tan complicado, generalmente no se toman la delicadeza.

Artemio: dar mérito nuestro programador Rodrigo, tal vez para él es muy fácil, pero si yo me pongo a clonar esa página, no sé si lo logre.

Salvador: Digamos que le hicieron más artesanal. Hicieron más real en el tema del fraude. ¿Cuál era la diferencia? Que en una de las pestañas, o sea, todas eran iguales, la historia, paga tu luz aquí, oficinas, directorio y tal, y al final había uno que decía remates, pero, curiosamente, era el único al que le podías dar clic porque todo lo demás era pura imagen, estaba como montado sobre ese único botoncito, le picabas ahí y te aparecía otra página totalmente distinta donde promocionaban camionetas que se estaban vendiendo, supuestamente, incluso vendían hasta rollos de cobre industrial para el cableado, oficializado por la CFE. Era algo que decía como “aquí va a poder comprar los bienes que la CFE remata cada año y que ya no utilizan”, entonces era algo sumamente atractivo porque había camionetas del año, del año pasado, más nuevas, te decían “esta tiene cinco mil kilómetros, pero casi no se usó” y era una camioneta gigante, pero no había nada ahí y sólo te decía “marque para que le demos más instrucciones”. Marcabas a un teléfono e incluso desarrollaron como un conmutador que hacía igual el sonidito de cuando llamas a la CFE, estaba bien elaborado, entonces decías “me interesa tal camioneta”, y te decía “ah, muy bien. ¿En qué precio la vio?” y no decían los precios dentro del sitio. Nosotros, en esa investigación que hicimos, dijimos cualquier precio, 50 mil pesos. Y nos dijeron  “ah, muy bien, ya vi cuál es. Mire, para que podamos proceder, nos va a dar un correo, a ese correo le vamos a mandar una cuenta de banco y ahí tiene que deposita el 50% de lo que cuesta la camioneta y, al otro día, usted puede venir a las oficinas por la camioneta”, y nosotros de “oye, pero es que no estamos en Ciudad de México”, como para ver qué más inventaban, y nos preguntaron “¿dónde están?”, “En Oaxaca”. Nos dijeron “ah, muy bien, se las llevamos”, y preguntamos si tenía costo extra y nos dijeron “no así. Ustedes nomás depositen la mitad de lo que cuesta y la mandamos al domicilio directo”. Entonces seguimos con la investigación, ya la parte penal no la llevamos nosotros, sino que se llevó internamente, pero hicimos una recuperación de los dominios, que fueron muchísimos, a través de los cuales se llevaron a cabo estos actos. Finalmente, hay muchas veces que las personas ven un dominio ya como empresa y dicen “no puedo hacer nada”, pero por supuesto que hay formas de proceder, por supuesto que hay formas ya sea de cancelar o de recuperar ese dominio para tener el control, porque esto sí viene desde el primer día de internet, hubo gente que vio el tema de los dominios y dijo “yo voy a empezar a registrar dominios”, registraron genéricos, no valen millones de dólares.

Artemio: Nosotros nos quedamos sin el acueducto.com por un colombiano que ahí lo tiene y quería como $1,500 dólares, le ofrecimos $100 y no quiso.

Salvador: Hay mucha gente que se dedica a esas cuestiones y hay un mercado legítimo de eso, o sea, si tú te dedicas a vender dominios genéricos, como micrófono.mx, qué chido, puede valer algo, y si llega Shure o llega la marca que tú quieras y te dice “te lo quiero comprar”, por supuesto que lo puedes vender porque es una denominación genérica.

Rodrigo: Al contrario de cococolo.mx

Salvador: Que tengas la fortuna de encontrarlo así, pero obviamente hay mecanismos legales para proceder, es parte de la especialidad que tenemos dentro de la firma, es parte de lo que hacemos, es parte del corazón, de por qué creamos el despacho, porque vimos que había una falta de servicios respecto a esto. Era más como ya hasta que el cliente se enteraba y nos decía “oye, ¿qué crees? Encontramos esto, me está afectando”. Nosotros lo hacemos más proactivo, hacemos las búsquedas, decimos “oye, encontramos todo esto, no te voy a decir que recuperes todos, pero cómo ves los más estratégicos o los nuevos”, porque también hay nuevas extensiones, es algo de lo que casi no se ha hablado, es algo que puede tener muchísimo impacto en cómo funciona las búsquedas en internet y cómo funcionan los sitios, pero hay nuevas extensiones de dominios: .rest, .digital, .studio. Nosotros tenemos proteccion.digital. Entonces es que tomen en consideración que sí hay mecanismos legales para recuperar sus dominios y ahí viene el catch con el tema de las marcas: si no tienes una marca registrada, no puedes iniciar ningún procedimiento en nombres de dominio.

Rodrigo: Y alguien que ya se robó tu dominio, la probabilidad que hay de registrar tu marca pues existe.

Seguimos con Salvador Camacho, que es nuestro invitado especial. Vamos a aprovechar para presentarnos porque, siendo hoy la primera edición del podcast, se nos fue por completo presentarnos.

Artemio: Se me fue, perdón que han estado escuchando nuestras voces sin saber siquiera cómo nos llamamos.

Rodrigo: Yo soy Rodrigo Salmerón, el director de desarrollo y diseño en Acueducto.

Artemio: Y yo soy Artemio, el director de estrategia y comunicación. A Chava ya le dimos su buena introducción.

Rodrigo: El último detalle que queríamos cerrar, el consejo para el escucha, si reciben un correo de dudosa procedencia y no saben si es el bueno o no es el bueno, si quieren hacerles un scam o no, vayan a la página oficial, siguiendo el ejemplo de Banamex, es Banamex.com, y revisen que así sea como termina el correo que acaban de recibir.

Salvador: Exactamente, es la forma infalible. si revisan, por ejemplo, y es info@resuelvetucreditobanamex.com.mx hay algo raro ahí.

Artemio: Chava, cuéntanos, antes de seguir con la conversación, cómo encontrar a tu despacho en Twitter y en internet y demás canales.

Salvador: El sitio oficial es www.proteccion.digital, sin .com, sin .mx, nada de eso, ya no usamos esas terminaciones, entonces sólo proteccion.digital, así nos encuentran. En Facebook estamos como Kalpa Protección Digital, en Twitter como @KalpaPD, y, personalmente, en Twitter estoy como @SCH_IP o en Facebook me puede encontrar como Salvador Camacho Hernández.

Artemio: Ahí lo tienen, aprovecho también para compartir nuestras redes, a nosotros nos encuentran en Facebook e Instagram como acueducto.studio, en Twitter como acueductostudio y nuestro dominio es tal cual, igual que ustedes, acueducto.studio.

¿Qué deben tomar en cuenta aquellos emprendedores que quieren echar a andar una empresa digital?

Artemio: Sigamos, Chava, ahora queremos ahondar un poco en ¿qué significa ser un emprendedor en este país? ¿Como con qué recursos digitales cuentan los emprendedores de este país en materia legal? Si hay que arrancar una empresa, ¿con qué con qué recursos cuenta yo? Si quiero echar a andar una empresa, un sitio web.

Salvador: Creo que debemos tomar en consideración el tema de plataformas digitales gratuitas, es algo de lo que no podemos escapar ni como emprendedores ni como abogados. Debemos de saber cuáles son las utilidades, pero también saber cómo funcionan y qué es lo que estamos cediendo de cierta manera, qué es lo que estamos dando al momento de estar ahí. El simple hecho de que sea gratuito significa que nosotros somos el producto, este tipo de cuestiones que ya se han tocado, ya he platicado esto en muchísimas ocasiones, en el momento en que una plataforma digital o de cualquier tipo es gratuita, es porque somos nosotros y nuestros datos o lo que generemos lo que se está vendiendo a terceros.

Entonces, número uno es saber cómo funcionan, saber qué beneficios podemos obtener de ellas y saber también hasta cuáles son las limitaciones porque, por ejemplo, en Instagram está todo este tema de los desnudos y demás que si bien, desde mi perspectiva como usuario y como persona y como Chava, es totalmente arbitrario y es tonto, son reglas de la plataforma, entonces es una cuestión de saber cómo proceder, qué hacer, etcétera. Ahora bien, ya llevando un poquito más al terreno legal y al tema de tener una plataforma propia o de un sitio web, todo el tema súper importante es, si llega a haber transacciones de cualquier tipo, naturalmente contar con términos y condiciones de uso, que al final es el contrato que le estamos dando al usuario por el servicio que estás dando a través de equis plataforma. Ese contrato debe de estar muy bien desarrollado, debe estar bien hecho y que sea acorde a lo que estamos dando como servicio dentro de esa plataforma. Si es un ecommerce, poner “a través de esta plataforma, puedes comprar, vender, etc., los medios de pago son estos”, y una cuestión muy interesante: tener medidas de seguridad básicas dentro del sitio. Los famosos SSL o los certificados de seguridad. Regreso del lado del usuario, si vemos un sitio en el que vamos a transaccionar, es decir, que vamos a poner nuestros datos de tarjeta de crédito para comprar algo, boletos, comida, ropa, lo que sea, y vemos que no tiene el candadito en el buscador o si dice http y no https, evitemos utilizar ese tipo de sitios porque son de las cuestiones más básicas y fundamentales, pero que rara vez la gente se da cuenta. Creo que es mucha parte de responsabilidad de quien está dando el servicio, tomar esas mismas medidas para, número uno, tener mayor confianza, y dos, generarle al usuario una mejor experiencia, que finalmente es parte de lo que de lo que alguien que está en internet busca dar: una mejor experiencia.

Sí, están todos estos temas legales y que pueden ser en algún momento apabullantes para un emprendedor, pero, de nueva cuenta, nosotros hemos desarrollado un entendimiento y un sistema en el que vemos cuáles son las etapas, cuál es tu modelo de negocios, para decir “no necesitas todo esto de un jalón, todos los documentos legales de una, sino vamos por etapas”. Solemos preguntar cuándo es el lanzamiento y, para ese entonces, ya deberías tener el aviso de privacidad, los términos y condiciones, los esquemas básicos de seguridad, los temas con PROFECO también, por ejemplo, si estás vendiendo productos, a qué te tienes que obligar, a qué no tienes salida y que por ley estás obligado y qué otras cosas nosotros podemos decir “oye, a esto no estás obligado porque no vas a este mercado, a esto sí, esto quizás lo podemos limitar un poquito, también que sea una responsabilidad compartida del usuario, etcétera”, todo ese tipo de cuestiones. Es bien importante contar con unos términos y condiciones bien robustos, que es lo que hace o lo que se entiende como un contrato, es un contrato de adhesión, así como cuando instalamos el internet nos dan un contrato y no hay opción de “oye, pero a ver aquí no te voy a pagarlos los días que quieres”, no, es este contrato y se acabó. Y tampoco hay que ser abusivos, también que los términos y condiciones sean entendibles, que sean fáciles a la lectura, que sí tienen que ser largos porque son todas estas cuestiones legales que se implican, pero tampoco tan abusivos como muchísimas plataformas. Se dice que leer los términos y condiciones de Facebook tarda más tiempo que leer El Quijote de la Mancha.

Entonces es también ser muy amable con el usuario, porque, finalmente, lo que el usuario quiere son experiencias agradables y es algo que también nosotros hemos terminado de entender y de asimilar dentro de la industria legal. Insisto, nosotros también hemos estado o seguimos estando dentro de los dos lados, tanto como abogados pero también como emprendedores, y buscamos, precisamente, ese hecho de hacer las cosas lo más sencillo posible, lo más fácil, lo más agradable, de tal manera que ustedes se tengan que preocupar por lo que realmente se tienen que preocupar, que es el funcionamiento del negocio y ser exitosos. Es lo que yo le digo a todos mis clientes: en la medida en la que ustedes son exitosos y crecen, nosotros también, siempre vamos de la mano.

¿Qué figuras morales son recomendables para las empresas del mundo digital?

Rodrigo: Salvador, aprovechando que tocabas hace rato el tema de la constitución de la sociedad en un startup o emprendiendo un negocio, ¿cuáles son las figuras que tú recomendarías ahora para el mundo digital? ¿qué figuras morales están preparadas para las startups y los negocios de hoy en día?

Salvador: La que más está como muy en boga y que se ha utilizado más para temas de startups tecnológicas es la SAPI.

Artemio: Cuéntanos del SAPI. porque a nosotros nos parece un tipo de constitución súper interesante y luego, hablando con gente, vemos que son pocos los que conocen este tipo de constitución, pero, con gente dentro del mundo de la tecnología, es la que tienden a recomendar o es a la que tienden a recurrir al momento de constituir su empresa.

Rodrigo: A veces más por default que por, realmente, saber qué es.

Salvador: Es una Sociedad Anónima Promotora de Inversión desde ese punto, es por la cual se han decantado la mayoría de las startups tecnológicas a constituirse de esa manera, porque, precisamente, lo que alienta o lo que busca generar es crear un core, un centro específico o un centro fuerte de socios iniciales y, sobre eso, salir a buscar inversionistas que le quieran entrar. ¿Cuál es la diferencia con otro tipo de sociedades, por ejemplo, la de responsabilidad limitada de capital variable? Que ese es más tener un control total de los socios iniciales. En la SAPI no, en la SAPI genera este punto en el que nosotros somos los inversionistas iniciales, los socios iniciales o los fundadores nos quedamos con cierto porcentaje, pero el otro porcentaje lo vamos a meter a fondos de inversión o lo vamos a hacer pitch en fondos de inversión para atraer más capital, crecerá de una manera más acelerada, y eso es precisamente lo que permite este tipo de sociedades, jalar inversión, porque es más atractiva, se pueden hacer muchísimo más estrategias de división de acciones, de qué tipo, de cuáles tipos de acciones tienen votos, los porcentajes de nueva cuenta, que es lo más importante, y lo más interesante es que divide porque son estas acciones de socios fundadores, las otras acciones que son de los inversionistas, que son de terceros que no forman parte como del primer grupito y que limitan a ciertas cuestiones pero también son atractivas para la inversión.

Artemio: Parte de lo que a nosotros nos contaban es que la parte de la inversión era mucho más amigable incluso en términos de la paga de impuestos de estas inversiones que tú puedes jalar. No me queda claro si estás exento de ellas, pero sí es mucho más amigable que cualquier otro tipo de constitución a la hora de jalar una inversión a tu empresa.

Salvador: Sí, tienes mayores beneficios porque, precisamente, la figura es generar o promover esa inversión, entonces sí tienes un poquito más de ciertos beneficios fiscales, por así llamarlo.

Y hay otra figura que es interesante, pero que no se le dio mucha relevancia y, la verdad, no funcionó tan bien, que es la SAS. Es la que se puede hacer gratis por internet, que puede hacer una sola persona, pero que tiene ciertas limitaciones y, honestamente, nosotros no la terminamos de recomendar tanto, no ha funcionado tan bien como se veía en el papel.

Rodrigo: Tienes un límite del capital que puedes hacer anualmente, ¿no?

Salvador: Exactamente. Si en algún momento rebasas el tema de los 5 millones de pesos, automáticamente, tienes la obligación de constituirse como una de las otras sociedades ya con dos socios obligatoriamente, mínimo, dos o más, porque en está pues tú solito. Cinco millones de ingresos.

Artemio: Esa es una gran limitante.

Salvador: Sí, claro, porque, si tienes cierta prospección y sabes más o menos hacia dónde están las tendencias del mercado y demás, nosotros sí recomendamos mucho que, si te vas a aventar, aviéntate bien, hazlo de una vez con alguna SAPI, una SA de CV. Las opciones que nosotros damos, siempre ponemos en el panorama pros y contras y, dependiendo también de qué quieran, si es un negocio familiar y así se quiere mantener, está bien, vete por SA de CV, por algo más tradicional. Si la idea es que yo quiero que me compre Facebook o que me compre Google porque ese es mi plan y lo voy a lograr, vete por SAPI.

Es bien importante también desde el inicio establecer para después no estar haciendo cambios, que se pueden hacer, pero sí implica más trabajo, más tiempo, más gasto, entonces, si desde el primer momento se tiene muy claro, adelante.

Arte: Justo estaba viendo nuestra nuestros puntos de temática para revisar qué más podíamos brindarle a nuestra audiencia, a nuestra comunidad, a través de esta amena charla contigo, pero creo que hemos cubierto lo suficiente para que alguien se dé una muy buena idea, igual, si quieres repítenos dónde encontrar a Kalpa para que quien tenga una duda ya mucho más elaborada o un camino mucho más recorrido pueda disponer de su contacto.

Salvador: El sitio es proteccion.digital, así lo teclean,  sin .com, sin .mx,  sólo proteccion.digital. Estamos también en Facebook como Kalpa Protección Digital y estamos en Instagram también. Nos pueden encontrar principalmente en Facebook y a través del sitio, ahí tenemos más información, más formularios e incluso les doy mi correo: salvador@proteccion.digital, nos mandan un correo,  tenemos un botsito también en WhatsApp que nos ayuda ahí a ciertas cuestiones porque como abogados tenemos que adoptar la tecnología para brindarles mejores servicios.

Artemio: Lo vemos fríamente en cómo se están desarrollando casi todas las industrias americanas y no es secreto que negocios más tradicionales como lo pueden ser industrias como el derecho, la construcción, la ganadería y demás están entrando a el juego digital, están entrando a las redes sociales, con presupuestos que no son ningún juego, entonces pues bueno nos parece increíble que tú y toda la gente que te acompaña estén metidos en esto.

Rodrigo: Chava, un gustazo. Muchísimas gracias.

Artemio: Muchas gracias a todas las personas que escucharon nuestra primera edición de Cuando el río suena, un poco más larga de lo que será el futuro, pero no por eso menos valiosa. Nos vemos a la próxima y que tengan todos una hermosa noche, mañana, tarde, camino, al trabajo, trote, ejercicio, desde donde estén escuchando esto.

Rodrigo: Hasta la próxima y esto fue Cuando el río suena.

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